lunes, 17 de enero de 2011

Extraño fin de semana.... I'm confused

Todo comenzó el viernes por la tarde:

Por la tarde tenía un compromiso que había programado desde días anteriores, el cual se trataba de reubicar a unos gatos. Aunque por ciertos contratiempos se tuvo que cancelar la operación;  otra vez tuve que reorganizar todo para el siguiente día.

Entonces, lo que sería una tarde agobiante repentinamente se convirtió en algo bastante liviano. Al terminar mis ocupaciones con la asociación hasta me di el tiempo de pasar al gimnasio (nada más por no dejar, porque no había ido en casi toda la semana).

Y después de eso, inexplicablemente todavía tenía cargada la pila para cualquier actividad nocturna. Así que me puse de acuerdo con un par de amigas y nos fuimos a un barecillo para distraernos un poco.

No me desvelé mucho, ya que el sábado tenía que levantarme relativamente temprano para realizar ciertas activiades que involucraban gatos. Sabía que sería una tarea cansada... siempre es así cuando se trata de animales.

Realmente hubo algo en este caso que me dejó pensando mucho. Se trataba de una señora de más de 60 años que acababa de enviudar y tenía 12 gatos, los culaes nosotros nos encargamos de reubicar porque la vida de la señora cambió drásticamente de un momento a otro debido al fallecimiento de su esposo.

Pude hablar con ella... no sabía qué decirle. Para ella fue muy difícil tener que desprenderse de sus animales, pero no tenía otra opción, ya que no los podía cuidar más por el drástico giro que dio su vida.

Me quedé con una terrible sensación, de cierta manera podía entender lo que le pasaba, y creo que esto tiene que ver con los apegos. Justo pensé que es horrible cuando tienes que dejar ir a las personas, a los momentos, a las situaciones a las que estás acostumbrado.

Precisamente esto me hizo recordar que en medida de lo posible yo siempre trato de no crear lazos para que no me cueste trabajo desapegarme de las cosas o personas. Recordé que en mi niñez hubo tantos cambios tan drásticos que se me quedó muy grabado que todo es pasajero, que las cosas no duran mucho, que todo cambia de un momento a otro.

Entonces ¿qué pasa cuando te acostumbras a algo que ha sido igual durante mucho tiempo y de repente se acaba, así... de la nada? Pues no pasa nada, más que debes continuar con tu vida y ya. Adaptarte a lo nuevo.

Y todo esto se enlaza con mi presente. Aunque trato de no tener apegos, sí hay ciertas cosas con las que tengo muchos lazos y este fin de semana estuve pensando mucho en ello. Esta situación me puso muy nostáligca, me hizo sentir confundida y tiene que ver con las decisiones que estoy tomando. Realmente es un proceso difícil porque todo se trata de CRECER.

Después de esa reflexión que tuve en la mañana-tarde, llegué a mi casa y en lugar de setirme agotada, tenía mucha pila. Me parecía que el día apenas comenzaba...

Y bueno, salí con unas amigas pero la noche fue como un epic fail. Creo que eso se debió a las altas expectativas que pusimos: gran error.

Así que aún quedé con esa nube de extrañeza sobre mi cabeza.

El domingo no fue diferente, más bien la sensación se acentuó más. Por alguna inexplicable razón tenía mucha energía, o tal vez era la visita del señor Ansiedad.

No sé, tenía ganas de estar sola (no en mi casa... porque igual ahí casi siempre estoy sola).

Lo que siempre me funciona en esos momentos es caminar y caminar, mientras escucho mi Ipod (que hasta parece que se sincroniza con mi mood).

Tenía muchas cosas en qué pensar, pero en realidad quería tener la mente en blanco. Demasiados cuestionamientos sin respuesta porque justo ahora están pasando cosas que no entiendo su origen.

Llegué al punto en que pensé: No quiero razonar nada, sólo quiero que pasen las cosas para después entender por qué es así.

Sí me sentía un poco abrumada por todo el cochambre que había en mis pensamientos... cosa que no me servía de nada porque era como darle vueltas al asunto sin llegar a alguna resolución. De la duda no iba a salir, eso me quedó claro.

Por eso caminar ayuda a despejarte, porque puedes pensar en todo y en nada a la vez.

De repente tocaba mi Ipod ciertas canciones que por alguna misteriosa razón me sentí vulnerable.

Y una de esas canciones fue Shine On Your Crazy Diamond




Estaba experimentando un momento muy íntimo en pleno Paseo de Reforma, donde pasan cientos de personas y autos. Estaba muy concentrada en la canción, por lo que en algún momento decidí sentarme a contemplar el Ángel de la Independencia mientras sonaba el "shine on your crazy diamond".

Y así de la nada, tuve una experiencia inusual y un poco curiosa, que me dejó la sensación de "ok, esto es raro, por qué me está pasando esto?".

En medio de mi reflexión, se acercó una chica. Me dijo algo así como "hola, ¿me puedo sentar junto a ti? yo también traigo audífonos".

Ja, por mi no había problema.

Y bueno, pues comenzamos a platicar. Creo que la chica se sentía sola o algo similar.

Para empezar ni era del DF. Venía de Sonora y según me contó estaba de visita relámpago por la ciudad. Venía con su esposo.

Pero en ese momento estaba sola porque su esposo estaba en el hotel (muy cerca del Ángel) con unos amigos y ella estaba aburrida.

Y así, de la nada comenzó a contarme toda su vida. Era muy joven, tenía apenas 22 años, ya tenía un hijo y su esposo tenía como 40 años.

Ella muy arraigada a las costumbres del norte. Me habló un poco de ese aire que se respira por allá, en el que la gente siente la necesidad de irse a Estados Unidos para aspirar a algo mejor.

Platicó sobre su infancia, lo difícil que fue cuando una temporada vivió lejos de su mamá y que su abuela la cuidó a ella y a sus hermanos, pero que era "muy canija".

Hasta me contó que el cumpleaños de su esposo había sido el día anterior Él había llegado antes y ella lo alcanzó en el DF justo ayer. Cuando llegó pasó a una tienda a comprarle una gorra de regalo, ya que a él le gustan mucho.

Le gustó una que decía "U2", y que le preguntó al de la tienda qué significaba eso. Él contestó que era una banda de rock. A ella le había gustado mucho, y decidió llevarla, pero que no sabía quién era U2 y su marido menos.

Soy un poco paranoica, y la verdad estaba alerta para cualquier eventualidad, pero no pasó nada, más que conocí a una chica muy diferente a mí.

Pero, ¿qué teníamos en común? No lo sé... sólo sentí que ella tenía muchas cosas que decir y que yo podía escucharla.

Después de un buen rato, me tuve que ir, pero su esposo al parecer aún estaba ocupado. Hasta me invitó a cenar, pero yo ya tenía que marcharme; aunque me dio cosa dejarla sola.

Al final me pidió mi teléfono, porque dijo que regresaría. Yo se lo dí... supongo que quiere tener alguien con quien salir cuando venga al DF.

Esta experiencia fue grata, pero extraña... sigo sin entender por qué pasan ciertas cosas.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Qué chingón cuando te encuentras así con alguien. Como que el Universo abre sus rendijas no?

Viri-Landia dijo...

Sí, es toda una experiencia... y jusro me da curiosidad entender el por qué.

Por qué es que conocemos a ciertas personas.

Anónimo dijo...

Ya me aburriste con la misma entrada! A ver si te pones a escribir algo x acá! :D