Es bien sabido que todos los seres humanos que habitamos este planeta tenemos eso que se denomina como "demonios internos".
Cada quien, desde su rinconcito de tierra vive con ellos. Algunas personas deciden ignorarlos sin meterse en conflictos, pero tampoco sin solucionar nada; otros aprenden a lidiar con ellos; y unos cuántos, los enfrentan para derrotarlos.
Bueno, después de ese breviario cultural -que ni siquiera era necesario- voy a escribir sobre ese demonio temido por muchos y que a toda costa tratamos de evitar, que se llama "Soledad".
Honestamente, yo no quería tener que enfrentarme a ella. Es más, de sólo pensar en eso huía (de ahí los autoengaños).
He estado sola antes, pero en ese entonces todo era diferente. Aunque claro, sí temía el nunca conocer a alguien.
Después, cuando ya no estuve sola, lo primero que pasó por mi mente fue "ufff, ya la libré".
La verdad, para mí, "Soledad" es algo muy temido, es uno de mis tantos demonios que me persiguen. Y yo creo que éste en especial lo comparto con muchas personas. Me gustaría saber si existe alguna estadística que nos muestre qué porcentaje de personas en el mundo le temen a la soledad.
Pues es que al final del día, todos queremos estar acompañados, pero a veces ¿a costa de qué? Cada quien sus issues.
Justo por eso se me ocurre que esta canción (que pongo a continuación) es muy ad hoc. Creo que muchas veces por no querer estar solos -sobre todo cuando acabas de terminar una relación- lo primero que solemos hacer es justo de lo que habla "Use somebody".
La verdad yo sí estuve tentada a hacerlo, pero simplemente no fluyó de esa manera y además no era lo que realmente necesitaba y quería.
Aunque, por otro lado me parece que si han usado a alguien como yo, y seguro fue inconsciente. Pero justo así es como a veces funciona, sin darte cuenta de los errores.
Y sí, tuve mi época de "quiero conocer a quien sea y como sea para lo que sea, porque no quiero estar sola".
Estoy segura de que esto no me ha pasado sólo a mí... al menos sé que a muchas amigas cercanas les ha sucedido algo similar.
Ese miedito a la soledad nos impide ver las cosas como son realmente. No estoy segura de esta afirmación, pero creo que algo de eso hay.
En mi caso, ya tiene varios meses que convivo con "Soledad" y he pasado por varias etapas:
1. Quiero estar sola, soy emo, no quiero socializar con nadie, y estoy mejor encerrada en mi casa.
2. De ahí pasé abruptamente al: necesito salir nuevamente al mundo y comérmelo de un bocado.
3. Luego: No tomaré a nadie en serio (ni a mí), pero no quiero estar sola.
4. Entonces: Eso no es lo que quiero, ni necesito, así que tomaré las cosas con calma.
5. Posterior: Pues sí, estoy sola y lo mejor será dejar de hacer cosas (llámese estupideces) para evitarlo.
6. Y: Ok, verdaderamente estoy sola, pero tengo que entenderlo... pero es realmente difícil.
Bueno, y creo que justo ahí estoy detenida. Me está costando mucho trabajo entender el tema de la soledad.
He pasado por momentos en que siento que todo marcha bien, o que al menos estoy aprendiendo a lidiar con esto; pero también han habido días en los que me siento derrotada y lo único que quiero es tirarme a llorar como un bebé.
Y encima de ello hubo un detonante que me hizo tomarme más en serio lo de la lucha interna con este demonio. Ello fue gracias a cierto evento (que no estaba buscando, pero que de todas formas sucedió) en el que me sentí realmente del carajo.
Cuando pasó eso, volteé, me miré y dije "yo estoy sola, muy sola, y el otro no... ¿por qué?". Eso me hizo enfadar de sobre manera. Salió una ira que estaba guardadita esperando el momento de salir.
Y pues sí, estoy enojada... de repente pienso en que simplemente quisiera conocer a alguien para evitar todo esto y no tener que estar sola.
Pero no es así porque seguramente "Soledad" y yo tenemos que sentarnos a tomar el té todos los días hasta que arreglemos nuestros problemas, ni siquiera me permite huir de ella porque me tiene bien agarrada, quiere que la conozca realmente. Ella me dice que no es tan mala como la gente dice, y que de ella puedo aprender varias cosas... que de todas formas no me quedaré con ella toda la vida, pero que siempre estará ahí cuando la necesite.
Una de las cosas más importantes que "Soledad" me ha dicho mientras tomamos té, fue lo siguiente: "Cuando aprendas a estar sola y entiendas el verdadero significado de ello, la próxima vez que tengas una relación vas a poder diferenciar entre estar con esa persona porque estás enamorada y estar con ella porque temes quedarte sola".
Tómala. Seguro tiene razón, pero ya lo veremos.
Mientras tanto, estos issues con la soledad me llevaron a desarrollar un problema de compulsión con la comida. Comencé a tragar desmedidamente, no'más por el simple hecho de que me cabía la comida... o sea, nunca me sentía lo suficientemente satisfecha y seguramente en la comida encontré la manera de llenar ese vacío que me hace sentir la soledad (al ser mal entendida).
Lo único que logré fue un sobre peso, que ahora estoy ocupándome de resolver de la mejor manera... porque además esto de la gordura me hace sentir pésimo. No hay nada tan deprimente (en el mundo banal) como que ya no te quede tu ropa.
Así que no quiero desarrollar más problemas a causa de los demonios... Éste es el momento para enfrentarlos, por lo menos a éste.
Y la batalla es muy difícil... hay ocasiones en que lo único que quisiera es llorar porque me siento triste o desganada.
A pesar de ello, ya que estoy en esto quiero evitar huir de este demonio... seguramente por ello es que me siento indiferente ante la idea de conocer a alguien.
Pero supongo que si llega una persona será en el momento indicado (no antes, ni después, sólo cuando debe de ser), aunque éste es el tipo de cosas que no puedo saber, no hay certezas, ni garantías de nada.
Yo lo único que quiero es que todo fluya como debe de ser... y que todo resulte bien para mí.
Para cerrar dejo esta canción de The Whitest Boy Alive (que vienen en enero)... "don't give up".
martes, 23 de noviembre de 2010
viernes, 19 de noviembre de 2010
Eres lo que tú crees de tí mismo
Pues resulta que mis padres decidieron nombrarme "Viridiana".
¿Por qué? Simplemente porque les gustó, sin mayor explicación... o al menos nunca me dijeron nada sobre eso.
Definitivamente no se equivocaron. Creo que mi nombre me define a la perfección y no me imagino haberme llamado de otra forma.
Desde que he trabajado con la cuestión de la identidad, reconocimiento personal y aceptación es que he comprendido más cosas sobre mí, incluyendo a mi propio nombre.
Bueno, yo siempre le he dado peso a la forma en cómo me llamo... a esas 9 letras que conforman mi nombre.
Antes, cuando pensaba que me creía eso de "soy especial", mi nombre contribuía a esa creencia. Hasta cierto punto me hacía sentir única. Y bueno, también ayudaba mucho cuando las personas me lo chuleaban.
Entonces mi razonamiento lógico era: Yo soy especial, me creo única... por consiguiente el wey con el que estoy debe ser especial. Ello me lleva a pensar que lo que tenemos es especial y único, y nadie más lo tiene... lo que significa que nos correspondemos porque para mí no hay nadie tan especial como él... no existe otro.
¡Patrañas! Ahora sé que todas ésas eran simples creencias que uno se compra ante la necesidad de sentirse importante o sobresaliente.
¿Cómo fue que caí en la cuenta de ello? Definitivamente no fue por el camino fácil, sino a través de un gran madrazo -el más grande que me he dado en mi corta vida (y digo grande no por la magnitud del golpe, sino por todas las cosas que he aprendido a raíz de ello).
Y bien la historia resumida es ésta:
Gracias a un ex wey dejé de sentirme tan especial cuando me di cuenta que yo era muy sustituible. Tan sustituible que lo primero que hizo fue salir con una chica que se llama como yo.
Sí, éste es el tipo de cosas que hacen detenerte por un momento y reestructurar todas las cosas que puedes pensar sobre tí mismo.
La verdad es que si a pesar del tiempo aún menciono esto es porque sí me caló. Es el tipo de recuerdos que se quedará en mi memoria durante muuuuucho tiempo. Podría decirme a mí misma "get over it", pero no se trata de eso, al menos no por ahora.
Pero lo positivo es que este evento me hizo pensar que verdaderamente soy sustituible y que nadie es especial, yo no soy especial, él no es especial, lo nuestro no era especial.
¿Entonces, qué era? Simplemente era una relación como cualquier otra, con sus aciertos, errores y demás.
Y ahora ¿qué creo de mí misma? Esta respuesta sí es un poco complicada, pero puedo afirmar que me veo a mí misma de otra forma.
Lo que creo de mí es que no necesito sentirme especial para darme cuenta que tengo ciertas capacidades y que la gente que me rodea me acepta como soy, sin más.
Mi error principal fue sobrevaluar ciertas cosas y restarme importancia a mí.
El reconocimiento te da identidad. Si tienes identidad es más sencillo encontrar tu camino. Al encontrar tu camino, puedes disfrutar más tu vida porque sea bueno o malo lo que te pase, sabes que eres tú, que tú lo decides y que tú sabrás cómo usar las cosas a tu favor.
Justo estoy en un punto en el que no puede decir que mi vida está resuelta y que es maravillosa, pero lo que sí es un hecho es que siento que estoy encontrando mi camino y que yo decido cómo quiero que sea, por lo que trato de restarle importancia a los aspectos negativos (que me queda claro, son inevitables).
Honestamente no tengo ni la menor idea de cómo va a resultar todo. Es más, ni quiero saberlo, no lo necesito. Creo que sólo tengo que confiar en mí y no en un supuesto falso como el "ser especial".
Antes parecía que el "ser especial" me daba la llave para ser merecedora del "éxito", cuando todo eso es producto de ideas que en realidad no existen.
¿Qué es el éxito? Este concepto queda anulado desde el momento en que puede serlo todo y nada a la vez. Solemos medir nuestro "éxito" basado en lo que los otros creen que esto significa, o cuando nos comparamos con la gente que nos rodea. Pero en realidad el éxito no nos da identidad.
Y sí, al final todo es más simple de lo que parece y tú terminas siendo lo que crees sobre tí, aunque no te des cuenta.
Elementos como el nombre, características físicas, gustos, capacidades, etc, forman un todo para hacerte completo. A veces estás tan cegado que no lo puedes ver, y comienzas a creer lo que otros dicen sobre tí.
Mirarte al espejo ayuda a reconocerte.
Escucharte ayuda a reconocerte.
Aceptar tanto tus debilidades como puntos fuertes ayuda a reconocerte.
Estar confundido por un momento ayuda a reconocerte.
Hacer lo que te gusta y lo que no te gusta ayuda a reconocerte.
Y en mi caso, escribir ayuda a reconocerme. No me preocupa si soy buena o no, simplemente lo hago porque me gusta... y si me da satisfacción, algo bueno ha de tener.
Canción para acompañar.... Sólo somos un grano de arena.
¿Por qué? Simplemente porque les gustó, sin mayor explicación... o al menos nunca me dijeron nada sobre eso.
Definitivamente no se equivocaron. Creo que mi nombre me define a la perfección y no me imagino haberme llamado de otra forma.
Desde que he trabajado con la cuestión de la identidad, reconocimiento personal y aceptación es que he comprendido más cosas sobre mí, incluyendo a mi propio nombre.
Bueno, yo siempre le he dado peso a la forma en cómo me llamo... a esas 9 letras que conforman mi nombre.
Antes, cuando pensaba que me creía eso de "soy especial", mi nombre contribuía a esa creencia. Hasta cierto punto me hacía sentir única. Y bueno, también ayudaba mucho cuando las personas me lo chuleaban.
Entonces mi razonamiento lógico era: Yo soy especial, me creo única... por consiguiente el wey con el que estoy debe ser especial. Ello me lleva a pensar que lo que tenemos es especial y único, y nadie más lo tiene... lo que significa que nos correspondemos porque para mí no hay nadie tan especial como él... no existe otro.
¡Patrañas! Ahora sé que todas ésas eran simples creencias que uno se compra ante la necesidad de sentirse importante o sobresaliente.
¿Cómo fue que caí en la cuenta de ello? Definitivamente no fue por el camino fácil, sino a través de un gran madrazo -el más grande que me he dado en mi corta vida (y digo grande no por la magnitud del golpe, sino por todas las cosas que he aprendido a raíz de ello).
Y bien la historia resumida es ésta:
Gracias a un ex wey dejé de sentirme tan especial cuando me di cuenta que yo era muy sustituible. Tan sustituible que lo primero que hizo fue salir con una chica que se llama como yo.
Sí, éste es el tipo de cosas que hacen detenerte por un momento y reestructurar todas las cosas que puedes pensar sobre tí mismo.
La verdad es que si a pesar del tiempo aún menciono esto es porque sí me caló. Es el tipo de recuerdos que se quedará en mi memoria durante muuuuucho tiempo. Podría decirme a mí misma "get over it", pero no se trata de eso, al menos no por ahora.
Pero lo positivo es que este evento me hizo pensar que verdaderamente soy sustituible y que nadie es especial, yo no soy especial, él no es especial, lo nuestro no era especial.
¿Entonces, qué era? Simplemente era una relación como cualquier otra, con sus aciertos, errores y demás.
Y ahora ¿qué creo de mí misma? Esta respuesta sí es un poco complicada, pero puedo afirmar que me veo a mí misma de otra forma.
Lo que creo de mí es que no necesito sentirme especial para darme cuenta que tengo ciertas capacidades y que la gente que me rodea me acepta como soy, sin más.
Mi error principal fue sobrevaluar ciertas cosas y restarme importancia a mí.
El reconocimiento te da identidad. Si tienes identidad es más sencillo encontrar tu camino. Al encontrar tu camino, puedes disfrutar más tu vida porque sea bueno o malo lo que te pase, sabes que eres tú, que tú lo decides y que tú sabrás cómo usar las cosas a tu favor.
Justo estoy en un punto en el que no puede decir que mi vida está resuelta y que es maravillosa, pero lo que sí es un hecho es que siento que estoy encontrando mi camino y que yo decido cómo quiero que sea, por lo que trato de restarle importancia a los aspectos negativos (que me queda claro, son inevitables).
Honestamente no tengo ni la menor idea de cómo va a resultar todo. Es más, ni quiero saberlo, no lo necesito. Creo que sólo tengo que confiar en mí y no en un supuesto falso como el "ser especial".
Antes parecía que el "ser especial" me daba la llave para ser merecedora del "éxito", cuando todo eso es producto de ideas que en realidad no existen.
¿Qué es el éxito? Este concepto queda anulado desde el momento en que puede serlo todo y nada a la vez. Solemos medir nuestro "éxito" basado en lo que los otros creen que esto significa, o cuando nos comparamos con la gente que nos rodea. Pero en realidad el éxito no nos da identidad.
Y sí, al final todo es más simple de lo que parece y tú terminas siendo lo que crees sobre tí, aunque no te des cuenta.
Elementos como el nombre, características físicas, gustos, capacidades, etc, forman un todo para hacerte completo. A veces estás tan cegado que no lo puedes ver, y comienzas a creer lo que otros dicen sobre tí.
Mirarte al espejo ayuda a reconocerte.
Escucharte ayuda a reconocerte.
Aceptar tanto tus debilidades como puntos fuertes ayuda a reconocerte.
Estar confundido por un momento ayuda a reconocerte.
Hacer lo que te gusta y lo que no te gusta ayuda a reconocerte.
Y en mi caso, escribir ayuda a reconocerme. No me preocupa si soy buena o no, simplemente lo hago porque me gusta... y si me da satisfacción, algo bueno ha de tener.
Canción para acompañar.... Sólo somos un grano de arena.
martes, 16 de noviembre de 2010
La historia que compartimos Sussie 4 y yo
Sí, esto puede ser un poco soso, pero sí tengo una pequeña historia casi insignificante con Sussie 4.
Y la voy a compartir con el mundo virtual porque los acabo de ver el sábado en el Lunario.
Pues ahí va -el resumen-
Era el año de 2003 (uff, sí, aún recuerdo eso), yo hacía mis prácticas como reportera en un portal de mi escuela. Ese año me tocó cubrir el Festival del Centro Histórico.
Como todos los años, siempre hay tocadas en el Zócalo. En esa ocasión hubo una noche del colectivo Nopal Beat (creo que ya ni existe). Entre varios de los músicos que formaban parte de este proyecto tapatío, salieron los de Sussie 4.
Los vi tocar en vivo y de ahí me encantaron. En ese entonces ellos estaban más inclinados hacia el acid cabaret que es una mezcla de electrónica con sonidos latinos (para más info acá). Desde ese momento me encantaron (ah, sí, ya lo había mencionado), su show fue de lo mejor y decidí comprar su disco (Música Moderna), pero pues nunca lo encontré en las tiendas de discos.
Meses después, entré a trabajar a un café en la Condesa que se llamaba Piso 66 (ya no existe, obvio, fue hace muchos años, pero estaba justo a lado de El Japonez).
Yo era una feliz mesera que preparaba deliciosos cafés (Y sí, amo hacer café pero NO lo bebo)... capuccinos, esspresos, americanos, lattes, mokas, y también preparaba infusiones, bagels, chilaquiles, papas al horno (mmm!), pizzas, molletes, bueno, en fin... cualquier cosa que puede haber en una cafetería.
Ah, tengo muchos buenos recuerdos de esos tiempos, los cuales van ligados justamente a algunas canciones de Sussie 4 justamente porque en el café tenía un compañero que siempre ponía el disco de Sussie 4. Entonces mientras trabajaba, los escuchaba... ja, de hecho lo poníamos TODO el tiempo, hasta que nos decía el dueño que quitáramos el disco.
Breviario cultural: como yo nunca encontré el disco, se lo pedí a ese chico y lo quemé. Y todavía conservo esa copia.
En ese entonces yo trabajaba en el café, pero tambíen seguía en el portal de la escuela.
Un día me tocó cubrir la Noche de los Publívoros y fui sola porque no encontré acompañante. La verdad no sabía ni a qué demonios iba. Sólo tenía conocimiento de que era una premiación de publicidad.
Para mi sorpresa, Sussie 4 ofrecería un live act al término del evento en el estacionamiento del Auditorio. Pfff... me puse re feliz.
Entonces me fui al estacionamiento para verlos tocar. Andaba ahí merodeando sola. Ja, y me acuerdo que en ese entonces yo no tenía chico (este es otro recuerdo ligado a la música de esta banda), y una de las principales razones era porque no había nadie que cubriera mis expectativas (como justo ahora, jaja).
El punto es que tampoco solía salir con gente porque sí era un poco mamona. Mis amigas me decían que era una mamona y exigente y que debía darle oportunidad a los que se acercaban (aunque no me gustaran mucho). Yo seguí sus consejos y decidí ser un poco más abierta con los weyes que se acercaban porque honestamente sí era bastante hostil (bueno, tampoco quiero que esto suene a que me cotizaba mucho y que tenía como mil pretendientes porque ni al caso).
Volviendo al tema de los Publívoros, esa noche decidí ser más abierta. Ja, y entonces que se me acerca un wey, así todo pinche freak, y la neta sí estaba feo, traía unos pelos parados de punk y un atuendo así medio exótico. Pero yo me dije "ok, voy a ser buena onda y no lo voy a abrir, démosle una oportunidad al muchaco. A ver qué ofrece".
Jajajaja... y que se me pega toda la noche. Y hasta nos tomamos una foto. Yo sólo me paré y el wey me abrazó.. Chequen este quemón que me voy a dar:
(foto vieja en pésima resolución donde salgo con una sonrisa fingida casi llegando al WTF con este wey)
Es más, no sé ni porqué aún tengo esta foto en el baúl de los recuerdos, pero ahí anda. Y cada vez que la veo, me digo "¿en qué carajo estaba yo pensando?". Yo con mis manitas sosteniendo mi chamarra, toda inexperta y el wey con sus brazos invadiendo mi espacio vital.
Bueno, y por si fuera poco, a pesar de que no me gustó y que me pareció un freak, me atreví a darle mi teléfono. Sólo quería seguir los consejos de mis amigas que me tachaban de mamona. Realmente me creí eso de darle la oportunidad a la gente que se acercaba.
Al menos esa noche me la pasé re bien cuando vi a Sussie 4 tocar todas sus rolas del primer disco... que es el que más me gusta.
Y siguiendo con el relato del freak, obviamente un día me habló para invitarme a salir. Yo un poco renuente le dije que sí. Nos quedamos de ver en Bellas Artes o una cosa así. Juro que cuando lo vi pensé "¿qué onda con este wey... así se viste siempre?" Iba así medio punk, vestido de negro con los pelos parados, y bueno... no recuerdo bien la escena pero se veía muy mal, jajaja.
Y me invitó a comer a un Burger King, jajajaja. Y mientras estábamos ahí yo no sabía qué tanto decía. Mi mente se fue y sólo veía como se movían sus labios. Llegó un punto en el que ya no sabía cómo quitármelo de encima... fue horrible. Pero afortunadamente la "cita" terminó y desde ahí dije "ni madres, no vuelvo a salir con alguien así, no vuelvo a seguir ningún consejo".
Claro que este recuerdo lo conservo hasta la fecha de hoy, para no vovler a cometer la misma estupidez.
Pasando esos tiempos, la cafetería fue clausurada por vender cerveza sin permiso (el fin de una linda época), Sussie 4 desapareció un buen rato de los escenarios y fue hasta el 2006 que sacaron su segundo disco, el Red Album.
La verdad me gustó, pero no me encantó como el primero. Además éste era más electro rock, ya no había tanta percusión, aún así lo escucho y me gusta.
Durante un buen tiempo no pude verlos en vivo, nunca coincidía.
Luego, por ahí del 2008 sacaron un EP llamado Dame Más. En ese entonces, yo colaboraba en una revista virtual que se llama Mustia (aún existe). Y me tocó entrevistarlos (creo que la entrevista sigue ahí). La verdad es que cuando supe que haría eso me emocioné muchísimo. Nada como entrevistar a tus grupos favoritos, de verdad.
Total, esa noche, después de la entrevista, ellos iban a tocar en el Pasagüero. Y pues fui. O sea, del 2003, los volví a ver en vivo hasta el 2008.
Y éste es otro recuerdo ligado a Sussie 4 porque al final, ya no se armó nada en el proyecto de Mustia y me salí... y esto me dejó una experiencia agridulce.
Después de eso, en el 2009 los de Sussie 4 volvieron a hacer ruido ya que iban a sacar su tercer disco, el International Sonora.
A finales de ese año, una amiga y yo decidimos hacer nuestro propio blog de música y cosas que nos interesan. Justo a través de ese proyecto, tuve la oportunidad de vovler a entrevistar a Sussie 4, esta vez hablarían de su nuevo material.
Y bueno, cuando salió el disco... lo compré, lo escuché y me gustó, aunque no terminó de encantarme. En lo personal creo que deberían de retomar un poco sus raíces... darle más punch a las percusiones y a eso del acid cabaret.
Ya con esta nueva etapa de Sussie 4 (y al parecer también mía), me tocó cubrirlos en el Lunario.
La verdad yo siempre voy a decir que me gustan, como por todas los momentos que he relacionado con su música... y sus shows en vivo son buenos, pero siento que algo han perdido en el camino. Algo que tenían en un principio y ahora ya no... y no me refiero a que ahora su música sea mala, nooo... creo que tiene que ver más con las razones por las que crean su música.
Ésta última vez que los vi en vivo, Odín parecía todo un rockstar... no sé... tomando en cuenta que los he visto en otros tiempos, como que algo hace falta. Aunque claro, sí predieron a la gente y por fortuna en vivo las percusiones son la base.
Como sea, ésta fue mi breve historia que comparto con Sussie 4 (aunque ellos no lo sepan)
Les dejo una canción de ellos que viene en el primer disco. Realmente es muy buena, se llama Conciencia Latina (y no esperen escuchar punchis-punchis porque nada que ver)
Y la voy a compartir con el mundo virtual porque los acabo de ver el sábado en el Lunario.
Pues ahí va -el resumen-
Era el año de 2003 (uff, sí, aún recuerdo eso), yo hacía mis prácticas como reportera en un portal de mi escuela. Ese año me tocó cubrir el Festival del Centro Histórico.
Como todos los años, siempre hay tocadas en el Zócalo. En esa ocasión hubo una noche del colectivo Nopal Beat (creo que ya ni existe). Entre varios de los músicos que formaban parte de este proyecto tapatío, salieron los de Sussie 4.
Los vi tocar en vivo y de ahí me encantaron. En ese entonces ellos estaban más inclinados hacia el acid cabaret que es una mezcla de electrónica con sonidos latinos (para más info acá). Desde ese momento me encantaron (ah, sí, ya lo había mencionado), su show fue de lo mejor y decidí comprar su disco (Música Moderna), pero pues nunca lo encontré en las tiendas de discos.
Meses después, entré a trabajar a un café en la Condesa que se llamaba Piso 66 (ya no existe, obvio, fue hace muchos años, pero estaba justo a lado de El Japonez).
Yo era una feliz mesera que preparaba deliciosos cafés (Y sí, amo hacer café pero NO lo bebo)... capuccinos, esspresos, americanos, lattes, mokas, y también preparaba infusiones, bagels, chilaquiles, papas al horno (mmm!), pizzas, molletes, bueno, en fin... cualquier cosa que puede haber en una cafetería.
Ah, tengo muchos buenos recuerdos de esos tiempos, los cuales van ligados justamente a algunas canciones de Sussie 4 justamente porque en el café tenía un compañero que siempre ponía el disco de Sussie 4. Entonces mientras trabajaba, los escuchaba... ja, de hecho lo poníamos TODO el tiempo, hasta que nos decía el dueño que quitáramos el disco.
Breviario cultural: como yo nunca encontré el disco, se lo pedí a ese chico y lo quemé. Y todavía conservo esa copia.
En ese entonces yo trabajaba en el café, pero tambíen seguía en el portal de la escuela.
Un día me tocó cubrir la Noche de los Publívoros y fui sola porque no encontré acompañante. La verdad no sabía ni a qué demonios iba. Sólo tenía conocimiento de que era una premiación de publicidad.
Para mi sorpresa, Sussie 4 ofrecería un live act al término del evento en el estacionamiento del Auditorio. Pfff... me puse re feliz.
Entonces me fui al estacionamiento para verlos tocar. Andaba ahí merodeando sola. Ja, y me acuerdo que en ese entonces yo no tenía chico (este es otro recuerdo ligado a la música de esta banda), y una de las principales razones era porque no había nadie que cubriera mis expectativas (como justo ahora, jaja).
El punto es que tampoco solía salir con gente porque sí era un poco mamona. Mis amigas me decían que era una mamona y exigente y que debía darle oportunidad a los que se acercaban (aunque no me gustaran mucho). Yo seguí sus consejos y decidí ser un poco más abierta con los weyes que se acercaban porque honestamente sí era bastante hostil (bueno, tampoco quiero que esto suene a que me cotizaba mucho y que tenía como mil pretendientes porque ni al caso).
Volviendo al tema de los Publívoros, esa noche decidí ser más abierta. Ja, y entonces que se me acerca un wey, así todo pinche freak, y la neta sí estaba feo, traía unos pelos parados de punk y un atuendo así medio exótico. Pero yo me dije "ok, voy a ser buena onda y no lo voy a abrir, démosle una oportunidad al muchaco. A ver qué ofrece".
Jajajaja... y que se me pega toda la noche. Y hasta nos tomamos una foto. Yo sólo me paré y el wey me abrazó.. Chequen este quemón que me voy a dar:
(foto vieja en pésima resolución donde salgo con una sonrisa fingida casi llegando al WTF con este wey)
Es más, no sé ni porqué aún tengo esta foto en el baúl de los recuerdos, pero ahí anda. Y cada vez que la veo, me digo "¿en qué carajo estaba yo pensando?". Yo con mis manitas sosteniendo mi chamarra, toda inexperta y el wey con sus brazos invadiendo mi espacio vital.
Bueno, y por si fuera poco, a pesar de que no me gustó y que me pareció un freak, me atreví a darle mi teléfono. Sólo quería seguir los consejos de mis amigas que me tachaban de mamona. Realmente me creí eso de darle la oportunidad a la gente que se acercaba.
Al menos esa noche me la pasé re bien cuando vi a Sussie 4 tocar todas sus rolas del primer disco... que es el que más me gusta.
Y siguiendo con el relato del freak, obviamente un día me habló para invitarme a salir. Yo un poco renuente le dije que sí. Nos quedamos de ver en Bellas Artes o una cosa así. Juro que cuando lo vi pensé "¿qué onda con este wey... así se viste siempre?" Iba así medio punk, vestido de negro con los pelos parados, y bueno... no recuerdo bien la escena pero se veía muy mal, jajaja.
Y me invitó a comer a un Burger King, jajajaja. Y mientras estábamos ahí yo no sabía qué tanto decía. Mi mente se fue y sólo veía como se movían sus labios. Llegó un punto en el que ya no sabía cómo quitármelo de encima... fue horrible. Pero afortunadamente la "cita" terminó y desde ahí dije "ni madres, no vuelvo a salir con alguien así, no vuelvo a seguir ningún consejo".
Claro que este recuerdo lo conservo hasta la fecha de hoy, para no vovler a cometer la misma estupidez.
Pasando esos tiempos, la cafetería fue clausurada por vender cerveza sin permiso (el fin de una linda época), Sussie 4 desapareció un buen rato de los escenarios y fue hasta el 2006 que sacaron su segundo disco, el Red Album.
La verdad me gustó, pero no me encantó como el primero. Además éste era más electro rock, ya no había tanta percusión, aún así lo escucho y me gusta.
Durante un buen tiempo no pude verlos en vivo, nunca coincidía.
Luego, por ahí del 2008 sacaron un EP llamado Dame Más. En ese entonces, yo colaboraba en una revista virtual que se llama Mustia (aún existe). Y me tocó entrevistarlos (creo que la entrevista sigue ahí). La verdad es que cuando supe que haría eso me emocioné muchísimo. Nada como entrevistar a tus grupos favoritos, de verdad.
Total, esa noche, después de la entrevista, ellos iban a tocar en el Pasagüero. Y pues fui. O sea, del 2003, los volví a ver en vivo hasta el 2008.
Y éste es otro recuerdo ligado a Sussie 4 porque al final, ya no se armó nada en el proyecto de Mustia y me salí... y esto me dejó una experiencia agridulce.
Después de eso, en el 2009 los de Sussie 4 volvieron a hacer ruido ya que iban a sacar su tercer disco, el International Sonora.
A finales de ese año, una amiga y yo decidimos hacer nuestro propio blog de música y cosas que nos interesan. Justo a través de ese proyecto, tuve la oportunidad de vovler a entrevistar a Sussie 4, esta vez hablarían de su nuevo material.
Y bueno, cuando salió el disco... lo compré, lo escuché y me gustó, aunque no terminó de encantarme. En lo personal creo que deberían de retomar un poco sus raíces... darle más punch a las percusiones y a eso del acid cabaret.
Ya con esta nueva etapa de Sussie 4 (y al parecer también mía), me tocó cubrirlos en el Lunario.
La verdad yo siempre voy a decir que me gustan, como por todas los momentos que he relacionado con su música... y sus shows en vivo son buenos, pero siento que algo han perdido en el camino. Algo que tenían en un principio y ahora ya no... y no me refiero a que ahora su música sea mala, nooo... creo que tiene que ver más con las razones por las que crean su música.
Ésta última vez que los vi en vivo, Odín parecía todo un rockstar... no sé... tomando en cuenta que los he visto en otros tiempos, como que algo hace falta. Aunque claro, sí predieron a la gente y por fortuna en vivo las percusiones son la base.
Como sea, ésta fue mi breve historia que comparto con Sussie 4 (aunque ellos no lo sepan)
Les dejo una canción de ellos que viene en el primer disco. Realmente es muy buena, se llama Conciencia Latina (y no esperen escuchar punchis-punchis porque nada que ver)
miércoles, 3 de noviembre de 2010
Miedo, miedo al compromiso
Ese de temer comprometerse con las cosas o con la gente no te deja nada bueno. Lo digo por mi propia experiencia.
Hoy puedo decir que ya puedo lidiar con esta palabra: "Compromiso". Pero confieso que hasta hace unos meses aún me daba miedo todo lo que significa.
Ufff, para empezar no me podía comprometer conmigo, entonces menos con un trabajo y con una persona.
Es más, la simple idea de matrimoniarme con alguien me daba escalofríos. Siempre andaba diciendo por ahí: "Nel, yo no me voy a casar".
Y sí, esta ideología tiene mucho que ver con lo que vi en mis padres. Su matrimonio fue (porque afortunadamente ya no están casados) uno de tantos que forman las estadísticas de fracaso.
Con esta imagen, ¿qué otra cosa podría pensar yo?
Para mi el compromiso era el equivalente a perder tiempo y energía en algo que ni siquiera era genuino, que no tenía sentido de ser o que iba a durar poco, entonces para qué involucrarse???
Justo de eso huía, de involucrarme con la gente o situaciones.
Siempre me ha costado desprenderme de las cosas, entonces una manera fácil de evitarlo es no crear vínculos con nada. Pero, ¿eso soluciona el problema? Obvio no.
Ja, creo que por esa justa razón nunca me gustó la idea de quedarme en un trabajo de por vida. Digo, no es que ahora sí lo piense, pero antes estaba muy marcado por la cuestión del compromiso. Ahora más bien no le veo sentido porque de nada sirve ponerse la camiseta de un lugar que tarde o temprano te va a dar una patada en el trasero a la primera oportunidad. Pero bueno, ese ya es otro tema y me estoy desviando.
Regresando al tema del issue de comprometerse, recuerdo que alguna vez el chico con el que estuve me dijo, así muy inesperadamente (y yo creo que no lo dijo en serio) "vamos a casarnos".... jaja...
Para empezar, él era igual que yo en esto del compromiso. Éramos como un par de adolescentes que huíamos de esa idea. Entonces el día que me lo dijo me hizo pensar mucho al respecto.
Dentro de mí se escuchó una vocecita interna que me dijo: "¿valdrá la pena intentarlo?, ¿neta nunca me voy a casar? ¿toda la vida seguiré en mi necedad nada más por llevarme la contraria a mí misma?" (sí, esto suena raro pero esa idea de nunca casarme era una cuestión muy radical de ir en contra de las reglas de la sociedad sólo para demostrar que... mmm, ok, ni siquiera estoy segura de qué quería yo demostrar).
Bueno, el punto es que a partir de ese cuestionamiento me di cuenta de que yo tenía un problema con esto del compromiso y que era básicamente infundado -y bueno, también tuvo que ver que hace poco se casó una amiga y la verdad la vi tan enamorada que pensé que después de todo no podría ser tan malo casarse.
Ah, pero es que tampoco me gusta que te impongan una idea. Hay que encontrar el balance porque no hay que irse al extremo de "nunca me voy a casar" (digo, igual así me puede tocar, pero no lo sé), pero tampoco al de "a huevo me tengo que casar porque si no, no me realizaré como persona".
Creo que lo mejor, en este sentido, es no seguir ninguna regla.
Pero bueno, además, reconozco y confieso explícitamente que me costaba trabajo comprometerme al 100% con la causa animalera. Y eso sin duda tiene mucho que ver con que no me permitía crear lazos con las situaciones a las que te puedes exponer si te dedicas a esto.
Era una cuestión de: quiero hacer algo al respecto, pero al mismo tiempo no sé si me pueda involucrar porque me esfuerzo por ser de hielo.
Bueno, eso y una serie de issues personales en los que ¿cómo carajos pretendo ayudar a otro ser, si yo no podía ni conmigo misma?
Y es que dedicarse a la causa animalera significa que te vas a involucrar emocionalmente, quieras o no. No hay de otra.
Entonces, también tuve que trabajar en ese aspecto... y fue un muy largo trabajo de introspección.
De hecho, aunque llevo como 3 años en Gepda, hubo un largo periodo en el que no hice ninguna actividad productiva. Pero creo que en ese momento fue lo mejor, no hubiera podido porque estaba en una etapa en la que ni yo me podía ayudar y tenía muchas cosas internas que resolver.
Ahora, aunque todavía quedan los estragos del miedo al compromiso, puedo decir que ya es cosa del pasado.
En este momento sí me siento lista para -primordialmente- comprometerme conmigo. Eso era lo que me hacía mucha falta.
Luego, comprometerme con cualquier cosa que tenga que ver con el aspecto laboral. Ya no me voy a auto sabotear.
También estoy más lista para aportar algo a Gepda sin tener temor a involucrar mis emociones.
Y pues creo que podría comprometerme con una persona. Aunque no sé si me voy a casar... o sea, para qué pensar en esas cosas que uno no puede saber. Pero si tiene que ser, será. Siempre pasa lo que sucede, o no?
Ahora, rolita para entonar. (Sólo porque me gusta Massive Attack)
Hoy puedo decir que ya puedo lidiar con esta palabra: "Compromiso". Pero confieso que hasta hace unos meses aún me daba miedo todo lo que significa.
Ufff, para empezar no me podía comprometer conmigo, entonces menos con un trabajo y con una persona.
Es más, la simple idea de matrimoniarme con alguien me daba escalofríos. Siempre andaba diciendo por ahí: "Nel, yo no me voy a casar".
Y sí, esta ideología tiene mucho que ver con lo que vi en mis padres. Su matrimonio fue (porque afortunadamente ya no están casados) uno de tantos que forman las estadísticas de fracaso.
Con esta imagen, ¿qué otra cosa podría pensar yo?
Para mi el compromiso era el equivalente a perder tiempo y energía en algo que ni siquiera era genuino, que no tenía sentido de ser o que iba a durar poco, entonces para qué involucrarse???
Justo de eso huía, de involucrarme con la gente o situaciones.
Siempre me ha costado desprenderme de las cosas, entonces una manera fácil de evitarlo es no crear vínculos con nada. Pero, ¿eso soluciona el problema? Obvio no.
Ja, creo que por esa justa razón nunca me gustó la idea de quedarme en un trabajo de por vida. Digo, no es que ahora sí lo piense, pero antes estaba muy marcado por la cuestión del compromiso. Ahora más bien no le veo sentido porque de nada sirve ponerse la camiseta de un lugar que tarde o temprano te va a dar una patada en el trasero a la primera oportunidad. Pero bueno, ese ya es otro tema y me estoy desviando.
Regresando al tema del issue de comprometerse, recuerdo que alguna vez el chico con el que estuve me dijo, así muy inesperadamente (y yo creo que no lo dijo en serio) "vamos a casarnos".... jaja...
Para empezar, él era igual que yo en esto del compromiso. Éramos como un par de adolescentes que huíamos de esa idea. Entonces el día que me lo dijo me hizo pensar mucho al respecto.
Dentro de mí se escuchó una vocecita interna que me dijo: "¿valdrá la pena intentarlo?, ¿neta nunca me voy a casar? ¿toda la vida seguiré en mi necedad nada más por llevarme la contraria a mí misma?" (sí, esto suena raro pero esa idea de nunca casarme era una cuestión muy radical de ir en contra de las reglas de la sociedad sólo para demostrar que... mmm, ok, ni siquiera estoy segura de qué quería yo demostrar).
Bueno, el punto es que a partir de ese cuestionamiento me di cuenta de que yo tenía un problema con esto del compromiso y que era básicamente infundado -y bueno, también tuvo que ver que hace poco se casó una amiga y la verdad la vi tan enamorada que pensé que después de todo no podría ser tan malo casarse.
Ah, pero es que tampoco me gusta que te impongan una idea. Hay que encontrar el balance porque no hay que irse al extremo de "nunca me voy a casar" (digo, igual así me puede tocar, pero no lo sé), pero tampoco al de "a huevo me tengo que casar porque si no, no me realizaré como persona".
Creo que lo mejor, en este sentido, es no seguir ninguna regla.
Pero bueno, además, reconozco y confieso explícitamente que me costaba trabajo comprometerme al 100% con la causa animalera. Y eso sin duda tiene mucho que ver con que no me permitía crear lazos con las situaciones a las que te puedes exponer si te dedicas a esto.
Era una cuestión de: quiero hacer algo al respecto, pero al mismo tiempo no sé si me pueda involucrar porque me esfuerzo por ser de hielo.
Bueno, eso y una serie de issues personales en los que ¿cómo carajos pretendo ayudar a otro ser, si yo no podía ni conmigo misma?
Y es que dedicarse a la causa animalera significa que te vas a involucrar emocionalmente, quieras o no. No hay de otra.
Entonces, también tuve que trabajar en ese aspecto... y fue un muy largo trabajo de introspección.
De hecho, aunque llevo como 3 años en Gepda, hubo un largo periodo en el que no hice ninguna actividad productiva. Pero creo que en ese momento fue lo mejor, no hubiera podido porque estaba en una etapa en la que ni yo me podía ayudar y tenía muchas cosas internas que resolver.
Ahora, aunque todavía quedan los estragos del miedo al compromiso, puedo decir que ya es cosa del pasado.
En este momento sí me siento lista para -primordialmente- comprometerme conmigo. Eso era lo que me hacía mucha falta.
Luego, comprometerme con cualquier cosa que tenga que ver con el aspecto laboral. Ya no me voy a auto sabotear.
También estoy más lista para aportar algo a Gepda sin tener temor a involucrar mis emociones.
Y pues creo que podría comprometerme con una persona. Aunque no sé si me voy a casar... o sea, para qué pensar en esas cosas que uno no puede saber. Pero si tiene que ser, será. Siempre pasa lo que sucede, o no?
Ahora, rolita para entonar. (Sólo porque me gusta Massive Attack)
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