domingo, 23 de mayo de 2010

A un mes de...

Ok, todavía sigo en ese largo y lento proceso de auto descubrimiento.

Los sentimientos están a flor de piel. De repente siento un agujero en el estómago. Conforme pasan los días las cosas se ponen cada vez peor.

Ya sé que no soy la primera ni la única persona que ha pasado por una separación (y honestamente no se lo deseo a NADIE) pero pues uno no sabe lo qué es esto hasta que lo vive en carne propia.

Se siente de la chingada, es como si de repente te quedaras sin armas y nada más te quedara dejarte llevar por el momento.

Muchas cosas pasan por mi loca cabeza. Pienso en estupideces que no ayudan en nada, pero supongo que es parte del proceso.

Hasta me cuestiono, ¿acaso tuve la culpa?, ¿no fui suficiente?... y lo peor es que a veces esas preguntas no ayudan en nada, sólo "ayudan" en hacerte sentir peor.

Hay horas del día (ni siquiera puedo pasar un día entero) en que no pienso en nada, me siento tranquila y despreocupada, con ganas de aguantar vara. Pero de repente, así de la nada, aparecen los pensamientos oscuros que me pueden echar a perder hasta un lindo día soleado en el que se escucha el cantar de los pajaritos.

Esto, seguramente, ni siquiera se ha de aproximar a la peor experiencia que puede vivir una persona, pero pues no por eso demetira su valor.

¿Qué carajos hace uno cuando cree que por fin encontró el amor, a la persona indicada, y de repente se despierta y se da cuenta que no es verdad? Pues sí, uno tiene que aceptar la realidad.

Ok, acepto que seguramente estaba equivocada. Claro, si no esto no estaría pasando, pero ¿qué sigue?

Ya sé que cada uno tiene que tomar sus caminos por separado y que tengo que desprenderme. Estoy consciente de ello, pero todavía no lo digiero bien. Es más, en mis más profundos pensamientos todavía se mantiene la loca idea de "puede que regresemos, igual nos damos cuenta de que sí somos el uno para el otro".

No hay que fantasear, hay que vivir la realidad, como dicen todos "dejar fluir las cosas". Ja, pero lo único que fluye ahorita es un sentimiento de GRAN MALESTAR.

Ya ha pasado un mes desde que terminamos, pero conforme avanza el tiempo está peor el panorama. ¿Voy a llegar a los 3 meses? ¿Voy a llegar al año? Ahora lo único que siento es que no voy a llegar ni a fin de mes, ja y hasta suelto una pequeña risa (pero de la #$%& frustración).

Este "pequeño" problema se me atravesó en el camino de mi búsqueda interna. ¿Qué no podrían tomar turno? De uno en uno. Ah, pero no, las cosas no son como uno quiere, sino como "tienen que ser".

Ay, todas esaas frases tan usadas por la humanidad pero que tienen sabiduría, sólo que yo no lo puedo entender.

Me pregunto ¿por qué carajo tengo que sufrir ahorita? Ojalá que después de esta experiencia (si la supero, por ahí de un año aprox) me convierta en una persona más sabia o algo que valga la pena.

Si voy a sufrir, al menos que tenga chiste. O sea, si aspiro a algo mejor.

Es más, ya no sé si todo este asunto me está distrayendo de mi proceso personal o si de plano es parte de. Ni siquiera eso sé.

A ver dónde estoy parada en un mes. Ya lo veremos, igual para ese entonces estaré ardiendo por dentro o no.

lunes, 17 de mayo de 2010

Se me cascó el alma

Mi vida cambió drásticamente de un momento a otro y ni siquera me pude preparar. Supongo que nunca se nos permite prepararnos para los momentos difíciles.

En estos momentos siento dolor en lo más profundo de mi alma. Es algo que ni siquera puedo controlar, simplemente se siente.

Por dentro siento que me muero, que no podré soportarlo. Supongo que ésa debe ser la sensación y que en algún momento el dolor pasará. Ahora ni siquiera puedo pensar en cuándo pasará... sólo sé que hoy me pesa.

Ja, ahora hasta me rio de los post pasados donde hablaba del miedo, donde hablaba de mis temores. Me rio porque ahora ya no me siento triste por eso, creo que hoy sí tengo una verdadera razón para estarlo.

No es porque la vida se acabe cuando los planes se esfuman de la nada. Son los recuerdos, los buenos momentos me hacen sentir triste, el saber que ya no será más, el estar conciente de esa persona que es especial para mí resultó que no es con quien podré seguir mi camino.

¿Qué pasa con la vida? ¿Por qué tuvo que ser así? En realidad en estos momentos no puedo comprenderlo. Ya no sé nada.

Hay días en que puedo ver las cosas de una manera más positiva, pienso que así fue porque era lo mejor. Pienso que él y yo nunca íbamos a poder dar un paso más allá de lo que ya habíamos caminado. Pienso en que yo tengo tantos asuntos que resolver, que se volvió imposible seguir con un plan que no estaba cimentado. Pienso en que tal vez ya no había un amor de pareja, sino más bien un profundo cariño.

Pero además de pensar eso, también viene a mi mente el que todavía lo quiero, que me hubiera gustado hacer una vida juntos, que en él encontré lo que siempre busqué en una persona, que quisera estar con él en estos momentos, que todavía había cosas por hacer juntos, que será difícil desprenderme de la idea de que ya no será así.

Pero sí, estas cosas pasan, le ha pasado a casi todos los que conozco y es lo "normal". Yo pensé que me había salvado, que no iba a tener que pasar por el "desamor", que había tenido suerte en encontrar a "mi persona ideal".

Sin embargo, no fue así y ahora no me queda de otra más que aceptarlo, vivirlo, enfrentarlo, superarlo y, aunque suene raro, hasta disfrutarlo.

Hoy sé que quiero estar sola. Hoy sé que necesito desesperadamente seguir el camino para encontrarme. Hoy sé que tengo muchos asuntos pendientes y que tal vez ya sea tiempo de cerrar ciertos círculos que no me dejan avanzar.

También sé que él siempre será especial para mí, que siempre estará en mi vida (aunque será de otra forma), que lo quiero mucho y que le deseo lo mejor.

Así como ahora me rió de mis temores pasados, espero que pronto llegue el día en que me ría de todo esto y que verdaderamente lo pueda ver a través del espejo como una experiencia más en mi vida que me dejó mucho aprendizaje y satisfacciones.

No sé qué pasará, pero algo dentro de mí me dice que debo irme de aquí, lejos de esta ciudad, lejos de este país. Pero antes, tengo que dejar resuletas unas cosas para poder irme en paz y con un verdadero compromiso de empezar de nuevo.

Mientras tanto, se me cascó el alma.

jueves, 6 de mayo de 2010

Como dicen: ten cuidado con lo que deseas

Ya han pasado varias semanas desde mi último post y en todo este tiempo sucedieron muchas cosas, o más bien cosas importantes.

De una manera imprevista obtuve un trabajo. Sí, eso por lo que tanto chillaba llegó, pero no es bien querido. En las últimas semanas estaba tan ansiosa de conseguir un trabajo -el que fuera- que poco me importaron otros factores.

Y mis peticiones fueron cumplidas. Fue así como ¿quieres un trabajo, como sea, el que sea? Pues tome esto. Obvio ni siquiera tengo justificación para quejarme porque en estos días hasta es valioso tener trabajo.

No me puedo quejar, tiene aspectos positivos, pero... simplemente no me siento a gusto. Pues sí, soy exigente y todavía me doy el lujo de ponerme mis moños, pero pues ni modo que me conforme con lo que sea, ¿verdad?

El principal aspecto negativo es que no me gusta lo que hago, no me llama, no me emociona, no me satisface. Y ya con eso tengo suficiente. Es una razón de mucho peso.

La verdad, cuando me lo ofrecieron y lo acepté, estaba en otro momento; ni siquiera tenía definidas mis expectativas. Nada más estaba esperando a ver qué pasaba.

Pero ahora ya puedo definir mejor lo que busco en un trabajo. Ni siquiera soy tan exigente como para quedarme a esperar el dream job. Eso ni siquera creo que exista.

Simplemente quiero estar en un lugar donde haga algo que me guste, que me paguen decente por hacerlo y que cada vez que tenga que ir a trabajar -además de la común pesadez por levantarse temprano- sienta una gran emoción por las labores del día.

¿En dónde puedo encontrar eso? No lo sé aún, pero sigo buscando opciones porque no me puedo conformar con lo que ahora es parte de mi presente. Tengo que continuar con una intensa búsqueda para llegar al lugar que me haga sentir cómoda y que me diga: por esto valió la pena todo.

Me preocupan estos problemas de insatisfacción. ¿Cómo es posible que no le encuentre gusto a las cosas que hago?

Pero no siempre ha sido así. Recuerdo que hace tiempo, en trabajos anteriores, me sentía muy feliz por lo que hacía.

Ahora todo lo hago con cierta indiferencia y no está bien. Lo peor es que estando ahí siento como si todo lo que he aprendido en otros lugares no valiera nada, no me sirviera de nada. Estoy como desde CERO.

Trato de adaptarme a su forma de trabajo. Sé que lo tengo que hacer mientras esté ahí. Eso no me preocupa. Actúo acatándome a sus reglas. Cedo. Pero a veces siento que no podré hacerlo por mucho tiempo. No quiero que me corran, pero tampoco quiero quedarme más de lo debido.

Pensar en qué es "más de lo debido" es algo que ahora no comprendo. No estoy en posición de poner fechas, pero supongo que en algún momento recibes como una especie de señal que te dice "éste es el momento".

Pero la preocupación latente es: sé que no estoy atada a ese trabajo, pero... ¿y si al final es mi mejor opción? Definitivamente no quiero que así sea y no deseo "tener" que quedarme ahí porque no hubo de otra.

Como siempre, esperaré a ver qué sucede con el tiempo...