Debo confesar que tengo cierta inclinación hacia el agnosticismo. Seguro esto es el resultado de haber pasado casi toda mi vida escolar (desde 6to. de primaria hasta la prepa) en una institución religiosa.
Creo que era tanto la insistencia por seguir el credo (rezos al iniciar el día, misas, clases de educación de la fe), que al final lo único que lograron es que yo descubriera que para mí no tenía ningún sentido ni relevancia creer en el catolicismo.
A pesar de ello, la religión, cualquiera que ésta sea, me parece un interesante objeto de estudio. Seguro cada una tiene ideas relevantes que puedes utilizar para reflexionar, pero lo malo es cuando se cae en el fanatismo.
Y precisamente el fenómeno de San Judas Tadeo se trata de fanatismo.
Honestamente nunca he entendido el hecho de rendirle culto a un santo o deidad. Tal vez soy una ignorante, pero la verdad no comprendo en qué consiste el "poder" de un personaje religioso.
Y más cuando se trata de este tipo de deidades. Sé que San Judas es un personaje con mucha fuerza. Lo sé porque vivo muy cerca de su iglesia y el 28 de cada mes me toca ver a sus fanáticos por los alrededores.
Pero la fecha más importante es el 28 de octubre, que es su día. Parece una fiesta nacional. Gente por doquier. Un gran porcentaje de sus seguidores son jóvenes. Sí, esto suena como algo positivo si pensamos que un grupo de jóvenes le rinden culto a un santo, lo cual nos hace pensar que tienen inclicaciones religiosas, que creen en algo, que tienen fe y por ende, deberían de ser muy buenas personas que transitan por el camino del Señor.
Pues no, no es así. He ahí una de las primeras incongruencias del culto a los ídolos religiosos. La mayoría de estos chicos (no todos, pero sí un gran porcentaje) llegan cada 28, con una mano sostienen a su santo y con la otra se monean. Qué bonita imagen. Y no quiero juzgar a nadie, pero ¿qué puedo pensar de alguien que anda por la calle como si nada agarrando la mona?
Esa imagen me causa un poco de tristeza y me pregunto ¿qué sentido les da a sus vidas creer en San Judas Tadeo? ¿Por qué le rinden culto?
Y en serio, quisiera yo saber. ¿Por qupé algunas personas encuentran satisfacción en este tipo de creencias? ¿Verdaderamente rezarle a la Virgen, a Dios, Jesús, o cualquier otro santo va a solucionar los problemas? ¿Hay milagros de este tipo?
Yo no creo que tu vida va a ser mejor o se te va a cumplir tu milagrito sólo por rezarle al santo. Más bien tu vida puede cambiar cuando quieres que cambie.
¿Poner a San Judas de cabeza para que te caiga un hombre? Jaja, no lo creo.
Ah, y también existen las típicas promesas, en la que tú pides algo y a cambio te comprometes a irte de rodillas a la Basílica, o cosas similares.
No me malentiendan. No me burlo de esto, ni mucho menos. Simplemente no le encuentro sentido. Creo más en el poder que tiene uno mismo para cambiar las cosas. Creo más en lo que traemos dentro, el alma. Eso se puede sentir.
Pero eso sí.... me parece insufrible el 28 de cada mes, y más cuando es octubre. La zona se vuelve un caos. Mientras estoy encerrada en mi casa no pasa nada. Pero justo hoy tuve que tomar el metro. La multitud estaba en la entrada. La gente transitaba con sus santos. Ellos muy felices festejando a su deidad, mientras yo sólo quería entrar al metro y llegar a mi destino.
La verbena popular.
Pero bueno, creo que ver este tipo de cosas me sirven para darme cuenta que el mundo ya está muy loco y desgastado. Los falsos ídolos prevalecen ante cualquier situación.
Las cosas verdaderas parecen carecer de importancia.
Y precisamente hoy tuve una experiencia verdadera. Después de librar el caos religioso, caminé sobre Reforma. Disfruté de mi propia compañía. Vi un poco de la exposición de Alebrijes.
Y en mi mente, se apoderaba la tranquilidad. Disfuté el tenue soplo del viento... de ese que no incomoda, que no es demasiado frío y que te hace suspirar.
No sé en qué estado estaba yo en ese momento, pero hasta disfruté ver al Ángel iluminado.
Y para terminar el recorrido, me pasó una de esas cosas que son curiosas.
Se acercaron un chico y una chica. Me preguntaron si podían aplicarme una especie de encuesta. Les dije que sí (generalmente cuando alguien me pide que les conteste encuestas digo que sí, siempre y cuando no tenga prisa).
Su encuesta fue bastante singular. Y seguro no traía cara de bitch, porque si no, no se hubieran acercado, ja.
Me pregunta la chica: ¿Eres feliz?
Yo: Sí (curiosamente en este momento me siento feliz y sin una razón específica)
Después el chico me preguntó: ¿Qué es para ti el amor?
Y bueno, para mí el amor es algo indescriptible. No me gusta encasillar ese concepto, porque justo no me parece una simple palabra. El amor no es sólo ese sentimiento que puedes tener hacia algo o alguien. De verdad que me cuesta trabajo definirlo. Me es más fácil sentirlo.
La siguiente pregunta fue algo como: ¿crees que necesitas de alguien para vivir o puedes prescindir de ello?
Ja, en ese momento pensé ¿de qué se trata esto?, porque justo he llegado al punto en el que siento que nadie tiene por qué necesitar de otra persona.
Y para terminar me pidieron un abrazo. Confieso que yo suelo ser muy grinch para este tipo de cosas. No me gusta que invadan mi espacio vital y evito el contacto físico con los desconocidos (ja, incluso hasta con la gente que conozco). Pero en ese momento me dejé llevar, acepté un abrazo. Digo ¿por qué no?
Y justo este es mi punto. Esto es en lo que sí creo. En todo lo que ocurrió después de ver el caos que genera lo de San Judas.
jueves, 28 de octubre de 2010
miércoles, 27 de octubre de 2010
Perdida en las Lomas
Pues hoy fui a las Lomas de Tecamachalco a atender un reporte que nos mandaron.
Sí, también en esas zonas se maltratan animales. Las clases sociales nada tienen que ver con la cultura de respeto.
Para empezar, quiero decir que llegar a la dirección que nos dieron fue un poco difícil, a pesar de que tenía las indicaciones de qué micro tomar, en dónde bajarme y hacia dónde caminar.
Yo desconozco por completo esa zona. Y por lo visto los que trabajan por ahí, también.
Primero tenía que tomar un camión que me llevara cerca del Boulevard de la Luz. Para empezar, casi todos los camiones que pasaban no iban hacia esa dirección.
Entonces se me ocurrió preguntarle a un individuo disfrazado de policía que me indicara dónde estaba esa calle. No fue tan brillante mi idea, el pobre hombre no sabía de qué le estaba hablando, así que me sugirió que le preguntara a un chico del valet parking que había por ahí.
El muchacho tampoco sabía qué era eso de "la luz". Justo en ese momento me pregunté: ¿acaso yo estoy mal y esa calle ni es de la zona?
Les fue más fácil mandarme con los taxis, pero la verdad no estaba en mis planes tomar un taxi, así que mejor caminé un poco hasta donde estaba una esquina y esperé a que pasara algún camión.
Después de esperar unos cuantos minutos pasó el tan esperado camioncito que me llevaría a mi destino. Debo confesar que estoy acostumbrada a pagar no más de $5 pesos cuando tomo transporte público. Y para mi sorpresa por esos lares los costos están por encima de ese precio. Bah, ni estaba taaan lejos.
Pero bueno, después de varios minutos llegué al tal boulevard de la luz. De ahí tenía que caminar unas cuantas calles.
Caminé unas calles, pero no encontraba la que buscaba. Llegué a una donde no se veía el letrero. Entonces le pregunté a un chico que tenía un local de periódicos justo en esa esquina.
Jajaja... el tipo no sabe ni dónde carajos está parado. En lugar de decirme el nombre de la calle, me contestó: "ahí en la pieda viene el nombre". ¿Qué onda con la gente que no sabe en dónde está?
Pero bueno, total, esa ni era la calle que buscaba, así que tuve que caminar unos metros más hasta que di con ella. De ahí, tenía que tomar otras indicaciones de "sigue por la izquierda, blablabla".
Obviamente me perdí. Y me parece obvio porque estaba en un lugar totalmente desconocido... que bueno, no estaba tan difícil llegar, pero en ese tipo de zonas siempre todo es confuso. Sobre todo porque no hay muchas personas a quienes preguntarles por dónde es tal o cual calle.
Todos pasan en sus carros. No es común encontrarte a gente caminando por esos rumbos.
Me fui por una calle que no era. La verdad lo presentí, o más bien me di cuenta que me equivoqué cuando seguía caminando y no veía el nombre de la calle que buscaba.
Cada paso que daba, era como si me dirigiera hacia la dimensión desconocida. Y como no veía nada claro, en cuanto encontré vida humana me acerqué a preguntar si mi camino era correcto.
Eran unos señorcitos (como de esos que dan mantenimiento a las casas) que estaba haciendo unos trabajos. Yo ingenuamente pensé que como trabajan por ahí, deben conocer la zona, o mínimo las calles cercanas. Que equivocada estaba (una vez más).
Cuando les mencioné el nombre de la calle se me quedaron viendo como si les hablara en otro idioma.
Al menos no aplicaron la de "no tengo idea a dónde quieres llegar pero con tal de contestar te doy una indicación". Esos son los peores porque te pierden con alevosía y ventaja. Si no saben, mejor que lo digan.
Pero bueno, después de vagar por esos caminos de la perdición donde sólo hay grandes casonas, pude llegar a mi destino. Claro que me tardé mucho en llegar. Pero ahora ya puedo decir que conozco un poco más de mi ciudad (ok, en realidad eso ya es el Estado de México).
Cuando llegué, yo muy dispuesta a ver cuál era la situación, tristemente no logré mucho. Es que las cosas son muy limitadas, la mayor parte del tiempo.
No cualquiera te deja entrar a su casa cuando le dices algo como "me reportaron que usted tiene un perro que no está en buenas condiciones"... Algo así se maneja y pues no siempre logras que te dejen a entrar a su morada y te inviten a tomar el té.
En fin, así fue esto.
La próxima vez me toca ir a .... hay una larga lista de lugares. Puede ser la Del Valle, Coyoacán, Xochimilco, Reforma, Centro, Tláhuac, Iztapalapa... vamos, la ciudad es grande y apuesto que en cada colonia debe haber al menos un maltratador de animales.
Sí, también en esas zonas se maltratan animales. Las clases sociales nada tienen que ver con la cultura de respeto.
Para empezar, quiero decir que llegar a la dirección que nos dieron fue un poco difícil, a pesar de que tenía las indicaciones de qué micro tomar, en dónde bajarme y hacia dónde caminar.
Yo desconozco por completo esa zona. Y por lo visto los que trabajan por ahí, también.
Primero tenía que tomar un camión que me llevara cerca del Boulevard de la Luz. Para empezar, casi todos los camiones que pasaban no iban hacia esa dirección.
Entonces se me ocurrió preguntarle a un individuo disfrazado de policía que me indicara dónde estaba esa calle. No fue tan brillante mi idea, el pobre hombre no sabía de qué le estaba hablando, así que me sugirió que le preguntara a un chico del valet parking que había por ahí.
El muchacho tampoco sabía qué era eso de "la luz". Justo en ese momento me pregunté: ¿acaso yo estoy mal y esa calle ni es de la zona?
Les fue más fácil mandarme con los taxis, pero la verdad no estaba en mis planes tomar un taxi, así que mejor caminé un poco hasta donde estaba una esquina y esperé a que pasara algún camión.
Después de esperar unos cuantos minutos pasó el tan esperado camioncito que me llevaría a mi destino. Debo confesar que estoy acostumbrada a pagar no más de $5 pesos cuando tomo transporte público. Y para mi sorpresa por esos lares los costos están por encima de ese precio. Bah, ni estaba taaan lejos.
Pero bueno, después de varios minutos llegué al tal boulevard de la luz. De ahí tenía que caminar unas cuantas calles.
Caminé unas calles, pero no encontraba la que buscaba. Llegué a una donde no se veía el letrero. Entonces le pregunté a un chico que tenía un local de periódicos justo en esa esquina.
Jajaja... el tipo no sabe ni dónde carajos está parado. En lugar de decirme el nombre de la calle, me contestó: "ahí en la pieda viene el nombre". ¿Qué onda con la gente que no sabe en dónde está?
Pero bueno, total, esa ni era la calle que buscaba, así que tuve que caminar unos metros más hasta que di con ella. De ahí, tenía que tomar otras indicaciones de "sigue por la izquierda, blablabla".
Obviamente me perdí. Y me parece obvio porque estaba en un lugar totalmente desconocido... que bueno, no estaba tan difícil llegar, pero en ese tipo de zonas siempre todo es confuso. Sobre todo porque no hay muchas personas a quienes preguntarles por dónde es tal o cual calle.
Todos pasan en sus carros. No es común encontrarte a gente caminando por esos rumbos.
Me fui por una calle que no era. La verdad lo presentí, o más bien me di cuenta que me equivoqué cuando seguía caminando y no veía el nombre de la calle que buscaba.
Cada paso que daba, era como si me dirigiera hacia la dimensión desconocida. Y como no veía nada claro, en cuanto encontré vida humana me acerqué a preguntar si mi camino era correcto.
Eran unos señorcitos (como de esos que dan mantenimiento a las casas) que estaba haciendo unos trabajos. Yo ingenuamente pensé que como trabajan por ahí, deben conocer la zona, o mínimo las calles cercanas. Que equivocada estaba (una vez más).
Cuando les mencioné el nombre de la calle se me quedaron viendo como si les hablara en otro idioma.
Al menos no aplicaron la de "no tengo idea a dónde quieres llegar pero con tal de contestar te doy una indicación". Esos son los peores porque te pierden con alevosía y ventaja. Si no saben, mejor que lo digan.
Pero bueno, después de vagar por esos caminos de la perdición donde sólo hay grandes casonas, pude llegar a mi destino. Claro que me tardé mucho en llegar. Pero ahora ya puedo decir que conozco un poco más de mi ciudad (ok, en realidad eso ya es el Estado de México).
Cuando llegué, yo muy dispuesta a ver cuál era la situación, tristemente no logré mucho. Es que las cosas son muy limitadas, la mayor parte del tiempo.
No cualquiera te deja entrar a su casa cuando le dices algo como "me reportaron que usted tiene un perro que no está en buenas condiciones"... Algo así se maneja y pues no siempre logras que te dejen a entrar a su morada y te inviten a tomar el té.
En fin, así fue esto.
La próxima vez me toca ir a .... hay una larga lista de lugares. Puede ser la Del Valle, Coyoacán, Xochimilco, Reforma, Centro, Tláhuac, Iztapalapa... vamos, la ciudad es grande y apuesto que en cada colonia debe haber al menos un maltratador de animales.
viernes, 22 de octubre de 2010
Everybody's Gotta Learn Sometimes
Después de tanto drama telenovelesco, ya por fin lo dejaré (por ahora).
Sucede que cuando dejo eso atrás, viene el momento de aterrizar, analizar y tomar el camino de la iluminación.
Caray... si sigo por esta vereda llegaré al Nirvana.
Ok, la cuestión es que después de mi post dramático del otro día, en el que hablaba de mi miedo a enamorarme y bla. He decidio desechar todas esas palabrerías, todo ese pensamiento regresivo fundamentado en el miedo, que lo único que hace es paralizarme.
Claro, para llegar a este punto tuvieron que pasar muchas cosas (desde que sentí una cosa, luego decidí hacer otra, después pensé que era mejor idea dejar eso en paz, posteriormente quise hacer cosas con las que no me identifiqué, me tropecé, y así hasta que encontré esto).
Llegué a esa parte en la que se nos pueden presentar varios caminos y que hay que tomar alguno.Tuve que decidir entre quedarme en la zona de confort a merced del miedo o aventurarme a vivir la vida con todos los infortunios que se puedan presentar.
Pues sí, uno tiene que tomar este tipo de decisiones.
Heme aquí escribiendo esto.
Repentimamente cambié de opinión respecto a esto. A veces soy contradictoria. Todo el tiempo estoy cambiando de opinión, tomando decisiones, moviéndome, mandando al carajo las cosas.
Y bueno, todo esto vino porque se iluminó mi mente (claro, tuve que meditar) y reflexioné lo siguiente: "A ver, ya fue mucho drama. Ya fue demasiado luto a lo pendejo. La cajita de cristal se puede romper sin importar lo que haga. Así que, mejor me aviento al ruedo y como dijera Jodorowsky: Deja lo seguro por lo incierto. Es bueno tener miedo, no es bueno ser cobarde ".
Pues qué demonios. Creo que quiero experimentar ese sentimiento llamado Amor. ¿Privarse nada más porque no funcionó alguna vez? Nah.
Seguro que es como algo mágico... todo lo que lo envelve en sí. Imaginar que en este mundo lleno de sabrádios cuántos individuos, que dos personas se encuentren y sientan algo como el Amor, debe ser toda una experiencia.
Pero a veces el amor es ilusorio y nos engaña. Es difícil discernir eso.
Yo lo único que no quiero es más fuckin traumas, miedo al compromiso, ni patrones que me lleven a la NADA.
Tampoco quiero gente loca con big issues mentales (afortunadamente hasta el momento no ha sido uno de mis patrones a seguir), ni niñerías.
Ok, todos somos como niños hasta cierto punto, considero que es parte de nuestra esencia. Pero no hay que irse al extremo. YA NO más niños, prefiero a una persona adulta (y esto nada tiene que ver con la edad: el que una persona tenga más de 25 años no asegura nada).
Los niños no es que sean malas personas, simplemente no le saben y llegan a cometer pendejadas sólo por evadir la responsabilidad de sus actos, y luego como que se pierden; y bueno, en fin... muchas cosas que yo No necesito.
Tampoco quiero más dependencias (de ningún tipo). Es muy peligroso atravesar esa delgada línea entre llevarse bien, platicar de todo, tener confianza y volverte ansioso.
La cuestión es que en este momento todo está bien. Me siento re tranquila, sin ansiedades, bien conmigo misma.
Ahh (i'm gonna cry)... no pensé que me podría sentir así, como con tanta plenitud.
Ni siquiera me importa cuando vengan los días malos -de esos que son muy inevitables, pero necesarios- porque así como vienen se van.
Al igual pasa con los días buenos: se viven, se disfrutan, le sacas el provecho y de repente ya no están, pero sabes que pueden regresar.
Estoy al dente: "Lista para traspasar mi miedo a enamorarme y dispuesta a hacerlo (en caso de que suceda y sin auto sabotearme)". Y lo mejor de todo es que ello no quiere decir que necesite tener eso o que lo ande buscando a la fuerza, o que traiga un anuncio en la frente de "estoy disponible" (NFW... no se me vayan a confundir).
Creo que de esto se trata tener el control sobre tí mismo.
Claro, por ahí todavía hay unas cuantas ansiedades... pero tienen más que ver con el hecho de cómo distribuir mi tiempo y hacerlo productivo.
Pero por lo demás, me siento completa y a gusto.... y la cereza en el pastel fue haber visto a AIR (justo este es el tipo de momentos de felicidad que se deben disfrutar y recordar).
Y para cerrar, dejo esta súper rolita de Beck
Sucede que cuando dejo eso atrás, viene el momento de aterrizar, analizar y tomar el camino de la iluminación.
Caray... si sigo por esta vereda llegaré al Nirvana.
Ok, la cuestión es que después de mi post dramático del otro día, en el que hablaba de mi miedo a enamorarme y bla. He decidio desechar todas esas palabrerías, todo ese pensamiento regresivo fundamentado en el miedo, que lo único que hace es paralizarme.
Claro, para llegar a este punto tuvieron que pasar muchas cosas (desde que sentí una cosa, luego decidí hacer otra, después pensé que era mejor idea dejar eso en paz, posteriormente quise hacer cosas con las que no me identifiqué, me tropecé, y así hasta que encontré esto).
Llegué a esa parte en la que se nos pueden presentar varios caminos y que hay que tomar alguno.Tuve que decidir entre quedarme en la zona de confort a merced del miedo o aventurarme a vivir la vida con todos los infortunios que se puedan presentar.
Pues sí, uno tiene que tomar este tipo de decisiones.
Heme aquí escribiendo esto.
Repentimamente cambié de opinión respecto a esto. A veces soy contradictoria. Todo el tiempo estoy cambiando de opinión, tomando decisiones, moviéndome, mandando al carajo las cosas.
Y bueno, todo esto vino porque se iluminó mi mente (claro, tuve que meditar) y reflexioné lo siguiente: "A ver, ya fue mucho drama. Ya fue demasiado luto a lo pendejo. La cajita de cristal se puede romper sin importar lo que haga. Así que, mejor me aviento al ruedo y como dijera Jodorowsky: Deja lo seguro por lo incierto. Es bueno tener miedo, no es bueno ser cobarde ".
Pues qué demonios. Creo que quiero experimentar ese sentimiento llamado Amor. ¿Privarse nada más porque no funcionó alguna vez? Nah.
Seguro que es como algo mágico... todo lo que lo envelve en sí. Imaginar que en este mundo lleno de sabrádios cuántos individuos, que dos personas se encuentren y sientan algo como el Amor, debe ser toda una experiencia.
Pero a veces el amor es ilusorio y nos engaña. Es difícil discernir eso.
Yo lo único que no quiero es más fuckin traumas, miedo al compromiso, ni patrones que me lleven a la NADA.
Tampoco quiero gente loca con big issues mentales (afortunadamente hasta el momento no ha sido uno de mis patrones a seguir), ni niñerías.
Ok, todos somos como niños hasta cierto punto, considero que es parte de nuestra esencia. Pero no hay que irse al extremo. YA NO más niños, prefiero a una persona adulta (y esto nada tiene que ver con la edad: el que una persona tenga más de 25 años no asegura nada).
Los niños no es que sean malas personas, simplemente no le saben y llegan a cometer pendejadas sólo por evadir la responsabilidad de sus actos, y luego como que se pierden; y bueno, en fin... muchas cosas que yo No necesito.
Tampoco quiero más dependencias (de ningún tipo). Es muy peligroso atravesar esa delgada línea entre llevarse bien, platicar de todo, tener confianza y volverte ansioso.
La cuestión es que en este momento todo está bien. Me siento re tranquila, sin ansiedades, bien conmigo misma.
Ahh (i'm gonna cry)... no pensé que me podría sentir así, como con tanta plenitud.
Ni siquiera me importa cuando vengan los días malos -de esos que son muy inevitables, pero necesarios- porque así como vienen se van.
Al igual pasa con los días buenos: se viven, se disfrutan, le sacas el provecho y de repente ya no están, pero sabes que pueden regresar.
Estoy al dente: "Lista para traspasar mi miedo a enamorarme y dispuesta a hacerlo (en caso de que suceda y sin auto sabotearme)". Y lo mejor de todo es que ello no quiere decir que necesite tener eso o que lo ande buscando a la fuerza, o que traiga un anuncio en la frente de "estoy disponible" (NFW... no se me vayan a confundir).
Creo que de esto se trata tener el control sobre tí mismo.
Claro, por ahí todavía hay unas cuantas ansiedades... pero tienen más que ver con el hecho de cómo distribuir mi tiempo y hacerlo productivo.
Pero por lo demás, me siento completa y a gusto.... y la cereza en el pastel fue haber visto a AIR (justo este es el tipo de momentos de felicidad que se deben disfrutar y recordar).
Y para cerrar, dejo esta súper rolita de Beck
lunes, 18 de octubre de 2010
Crónica de una cobertura accidentada (post muy largo)
Ésta es la tercera ocasión que me toca hacer una cobertura de tiempo completo para un festival. La primera vez fue hace un año en el Vive Latino (donde hasta pude andar de grouipe y tomarme una foto con Fabrizio Moretti). La segunda fue en la edición 2010 del mismo festival.
Ahora, me convocaron para el Corona Capital. Sí, en efecto, suena muy bien desde fuera, pero ¿qué hubo detrás de todo esto?
Para empezar, me tuve que levantar a las 7 de la mañana porque nos citaron a las 9. Llegué con una amiga al supuesto acceso y después de estar un rato ahí sin ver algún rostro familiar, nos enteramos que ésa no era la puerta.
Moverse de un acceso a otro en las inmediaciones del Foro Sol no es cosa sencilla. Las distancias son kilométricas. Así que tuvimos que caminar como 12 km para llegar al lugar indicado.
Y en efecto, ahí esta el resto del equipo (entre redactores y fotógrafos). Bueno, finalmente tuvimos que esperar otro rato y terminamos entrando al recinto por ahí de las 10 y algo.
Siguiente paso: Ubicar nuestra área de trabajo. Y cuando me acuerdo de esto me muero de risa porque a los que montaron las casas de campaña (o no sé de dónde vino esta idea) se les ocurrió que nos iba bien un espacio de 3x3 y sin aire acondicionado. Ja, en el equipo éramos al menos 30 personas.
Cabe destacar que los rayos del sol eran muy intensos y el calor iba en aumento. Y nosotros sin una oficina decente con nuestras chivas tiradas en el piso en espera de que alguien nos pusiera un lugar adecuado.
En ese inter de incertudumbre, mi amiga y yo fuimos al baño (comento esto porque al final la realidad fue muy trsite). Sí, adentro pusieron un baño tipo camper. Y nosotras muy felices entramos. Mucha comididad y limpieza. Tenía espejos, lavabos, y hasta aire acondicionado. Nos sentíamos como en la gloria, tomando en cuenta que para ese entonces nuestra pseudo oficina era una mentada de madre.
Después de esperar un rato, por fin nos dieron un lugar decente. Una camper que sí tenía aire acondicionado y era lo suficientemente espaciosa para acomodarnos. Ahora, sólo faltaba que instalaran la red, montaran las mesas y sillas y demás.
A mi me tocó cubrir el escenario Corona Light (en el cual no había ningún grupo que me motivara ver, pero siempre es bueno conocer a las propuestas musicales). Era el más lejano de todos, así que fui a hacer un scouting para checar distancia, tiempos y lo más importante: ver quién me iba a pasar los setlist de cada banda.
Todo eso quedó listo para antes de que saliera el primer grupo. Así que después me fui a dar una vuelta por la playa, que hasta se antojaba por el calor, pero obvio ese fue un gran NOT en mi lista.
Ah, y claro, antes de comenzar no podía perdorna el desayuno: un box lunch que contenía torta de jamó, mini galletas y un plátano. Decenas de cajas arrumbadas en nuestro camper, esperando ser devoradas por nosotros.
Justo a las 13:10 comenzó mi primer banda: 60 Tigres. Yo ya estaba instalada en la explanada. No los había escuchado antes y me agradaron. Tocan funky, pegajoso, bailable. Cuando terminaron, me di a la tarea de conseguir el setlist.
Pequeño gran detalle. Ya no tenía acceso al escenario. Así vilmente mi pulsera había sido tachada. Lo que tuve que hacer fue hablar con uno de esos lobos buenosparanada que sumediocridadsólolespermitedecirqueno. Dialogué con un chavito, le expliqué todo el asunto (yo sólo quería el maldito setlist). Como él no puede tomar deciciones (así los hacen), tuvo que hablar con su supervisor. Le di el nombre del stage manager y voilá. Apereció el sujeto con mi codiciado setlist. Suspiré.
Perdí como 20 minutos, así que tuve que regresar lo más rápido posible para hacer mi reseña. De hecho, en cuanto la terminé me tuve que regresar al escenario para ver a Triángulo de Amor Bizarro, banda española de sonido saturado medio garage que me pareció buena, pero no fueron mi hit y además no estaban bien ecualizados.
Recuerdo que en algún punto del trayecto, escuché a Two Door Cinema, que tocaban en el Corona. Sólo tuvieron que pasar unos cuantos minutos para que me diera cuenta de que me gustaban, y jamás en mi vida los había escuchado, pero resultaron ser una de esas gratas sorpresas.
Otra banda que me tocó ver, para hacer reseña, fue Chikita Violenta. Ok, fui bastante objetiva en mi review porque sé que tienen a su público y a mucha gente les parecen buenos. Pero, honestamente, su tocada me pareció de hueva. Me aburrí enormemente y sólo deseaba que terminaran sus 30 minutos. De verdad que cuando tuve que escribir me costó trabajo, sólo sonaba el grillito.
Para colmo, el stage manager estaba tan ocupado montando el equipo de la siguiente banda que ya no me dio el setlist. A partir de ese momento me di cuenta de que me tendría que olvidar de esa hoja e ingeniármelas para el resto de las bandas.
Ah, y cuando iba de regreso al búnker, un wey que no conocía me llamó. Me dijo "Ilana" (o algo así)... pero yo estaba un poco confundida y pensé que había dicho "Viridiana" (sí se puede confundir, no estoy tan mal). Entonces lo saludé y en mi mente pensaba: ¿quién chingados es este wey? ¿de dónde lo conozco? (me ha pasado que me topo con gente que no recuerdo, pero que sí conozco de algún lado).
Pero todo se tornó extraño cuando me quiso hacer la plática y me di cuenta que no sabía quién demonios era ese tipo. Sobre todo cuando me preguntó por la reclu (pues que no la reclu se llama Ileana???)... y luego me preguntó por el sopitas.... Me sentía en la dimensión desconocida (una vez más) y yo sólo le daba el avión. No tenía idea de qué carajos me estaba hablando. Así que sólo le dije: ya me tengo que ir. Jajaja.
Cuando temriné mi reseña, me pude dar un break para embucharme la comida que fue: Una torta, pero ahora de milanesa, sólo que estaba más pobre y desinflada que nada, iba acompañada de un plátano (otra vez) y unas mini sabritas.
Ja, de verdad creen que eso es comida??? Necesitaba algo más sustancioso, pero todos nos tuvimos que conformar con eso. Pudimos no haber recibido siquiera el box lunch, si lo vemos de esta forma. Lo peor de todo este asunto de la comida fue cuando había que ir al baño. Jamás pude regresar a ese lugar limpio y cómodo al que fui la primera vez.
No, no, no... a nosotros nos correspondía usar los baños portátiles. Sí, esos que son re incómodos, que te las tienes que ingeniar para acomodarte y que carecer de iluminación. Lo peor de todo: pudieron poner una playa, pero NO HABÍA DONDE LAVARSE LAS MANOS. Lo bueno es que en el búnker alguien llevó gel y papel de baño.
Después de este inconveniente y receso, me regresé a mi escenario a cubrir a Dapuntobeat. Una de esas bandas que yo desconozco pero que ya llevan un buen rato en la escena. Ellos se empalmaron con Regina Spektor, a quien tenía curiosidad de ver pero en realidad ni soy fan, así que me la perdí sin problema.
Esos de Dapunto sí que saben prender a la gente. Fue un buen show de entretenimiento.
Ah, y en algún momento de la tarde, comenzó a darme mi maldito dolor de gastritis. Apareció de la nada en el peor momento. Sentía que mi tripa iba a reventar de un momento a otro... pero con todo y mi horrible dolor me dirigí al Corona Light para cubrir -por fin- a la última banda.
Lo bueno que para ese entonces el sol y el calor ya se habían esfumado. Lo malo es que a esa hora ya había muchísima gente.
Soy un animal misántropo. Noto que deteste las multitudes. Me agobian. Y más cuando a dondequiera que volteara veía a esa especie conocida como "hispters". Ok, no tengo nada personal en contra de ellos. Es más, ni siquiera estoy segura de que lo sean, pero son muy parecidos entre sí. Lo peor es que seguramente a simple vista, da la impresión de que soy parte de esa manada, pero la realidad es que no.
No tengo ni palabras para describir por qué demonios son "hispters", pero es más fácil catalogarlos de esa manera.
El caso es que hasta me llegó un momento de debraye en el que pensé "creo que no podría salir con un hispter, es demasiado para mí" (espero que así sea, porque no quiero tener que tragarme mis palabras y enamorarme de un individuo de esos).
Bueno, regresando al tema de la cobertura.
A las 8pm se supone que tocaría la última banda... unos tal Soft Pack (que yo no sé por qué cerraron si ni son conocidos). Ja, pero qué ilusa fui. Mientras todos los escenarios iban respetando sus horarios o cuando mucho se atrasaban 10 minutos. Aquí la cosa era distinta.
Esos de Foals, que tocaban antes que Soft Pack, se tardaron en salir 30 minutos. Cuando llegué todavía estaban en pleno show y no tenían aspecto de querer retirarse.
En ese breve inter me encontré a un chico que iba conmigo en la escuela. Qué loco es encontrarse a gente conocida en medio de la oscuridad y entre miles de personas. Y además me vinieron mis recuerdos septenianos porque en algún momento de la carrera él me gustaba (ah, y por supuesto que él lo sabía, porque era bastante cotizado, no era yo la única).
Y sobre el show de Foals, lo poco que vi me pareció bueno. Pero en mi mente sólo estaba la idea de : Fuck, ahora no podré ver a Interpol (la banda que más me motivaba del festival).
Sí, valió madres. A pesar de que Interpol salió tarde a tocar, con un retraso de 10 minutos. Mi escenario iba demasiado retrasado.
En algún punto, recuerdo que me puse en una zona donde se mezclaba el sonido de ambas bandas. Así podría escuchar un poco de todo.
Lo más feo de esto fue que esos de Soft Pack la verdad me parecieron malones (o sea, no están para cerrar escenarios) y aparte sólo los estaban viendo como 50 personas... pobres.
Y cuando por fin terminaron de tocar, me largué de ahí para tratar de ver y escuchar un poco de Interpol.
Había demasiada gente. Era horrible tener que atravesar la explanada para llegar al búnker.
En algún momento me pareció buena idea quedarme a escuchar a Interpol y después hacer mi reseña... me topé con un amigo de un ex trabajo. Él estaba pedísimo y yo un poco engentada.
Así que mejor me alejé de la multitud y me fui a la oficina a hacer mi reseña. Qué lindo es escribir mientras escuchas de fondo tocar en vivo a la banda que te gusta. Nice. De ensueño... sure.
Lo que sí alcancé a ver bien de Interpol fue su encore. Ni hablar, así es esto. Algo pude disfrutar. Y claro, todavía cené mi respectiva torta... jaja. Desayunar, comer y cenar torta es de lo mejor que pudo pasar.
Ahhh... y se me olvidaba mencionar que mientras terminaba el set de Interpol, comenzó el de Pixies y por ahí hubo una mezcla de sonidos. Sonaba más fuerte Interpol que Pixies.
El sonido fue una falla general durante el festival. Algunas bandas no sobaron bien.
Finalmente, a pesar de todos los eventos accidentados y los inconvenientes que hubo, es divertido hacer este trabajo. Tal vez me gusta la mala vida... no lo sé, puede ser. Pero sí disfrute, pese a que no pude ver a muchas buenas bandas, a que me perdí a The Temper Trap y todas las demás.
Después de esta experiencia puedo decir que en el Vive Latino nos tratan como dioses. Hasta lo extrañé.
Bueno, creo que todo esto estuvo muy largo... demasiado debraye el mío... espero que no parezca una queja.
Ahora, me convocaron para el Corona Capital. Sí, en efecto, suena muy bien desde fuera, pero ¿qué hubo detrás de todo esto?
Para empezar, me tuve que levantar a las 7 de la mañana porque nos citaron a las 9. Llegué con una amiga al supuesto acceso y después de estar un rato ahí sin ver algún rostro familiar, nos enteramos que ésa no era la puerta.
Moverse de un acceso a otro en las inmediaciones del Foro Sol no es cosa sencilla. Las distancias son kilométricas. Así que tuvimos que caminar como 12 km para llegar al lugar indicado.
Y en efecto, ahí esta el resto del equipo (entre redactores y fotógrafos). Bueno, finalmente tuvimos que esperar otro rato y terminamos entrando al recinto por ahí de las 10 y algo.
Siguiente paso: Ubicar nuestra área de trabajo. Y cuando me acuerdo de esto me muero de risa porque a los que montaron las casas de campaña (o no sé de dónde vino esta idea) se les ocurrió que nos iba bien un espacio de 3x3 y sin aire acondicionado. Ja, en el equipo éramos al menos 30 personas.
Cabe destacar que los rayos del sol eran muy intensos y el calor iba en aumento. Y nosotros sin una oficina decente con nuestras chivas tiradas en el piso en espera de que alguien nos pusiera un lugar adecuado.
En ese inter de incertudumbre, mi amiga y yo fuimos al baño (comento esto porque al final la realidad fue muy trsite). Sí, adentro pusieron un baño tipo camper. Y nosotras muy felices entramos. Mucha comididad y limpieza. Tenía espejos, lavabos, y hasta aire acondicionado. Nos sentíamos como en la gloria, tomando en cuenta que para ese entonces nuestra pseudo oficina era una mentada de madre.
Después de esperar un rato, por fin nos dieron un lugar decente. Una camper que sí tenía aire acondicionado y era lo suficientemente espaciosa para acomodarnos. Ahora, sólo faltaba que instalaran la red, montaran las mesas y sillas y demás.
A mi me tocó cubrir el escenario Corona Light (en el cual no había ningún grupo que me motivara ver, pero siempre es bueno conocer a las propuestas musicales). Era el más lejano de todos, así que fui a hacer un scouting para checar distancia, tiempos y lo más importante: ver quién me iba a pasar los setlist de cada banda.
Todo eso quedó listo para antes de que saliera el primer grupo. Así que después me fui a dar una vuelta por la playa, que hasta se antojaba por el calor, pero obvio ese fue un gran NOT en mi lista.
Ah, y claro, antes de comenzar no podía perdorna el desayuno: un box lunch que contenía torta de jamó, mini galletas y un plátano. Decenas de cajas arrumbadas en nuestro camper, esperando ser devoradas por nosotros.
Justo a las 13:10 comenzó mi primer banda: 60 Tigres. Yo ya estaba instalada en la explanada. No los había escuchado antes y me agradaron. Tocan funky, pegajoso, bailable. Cuando terminaron, me di a la tarea de conseguir el setlist.
Pequeño gran detalle. Ya no tenía acceso al escenario. Así vilmente mi pulsera había sido tachada. Lo que tuve que hacer fue hablar con uno de esos lobos buenosparanada que sumediocridadsólolespermitedecirqueno. Dialogué con un chavito, le expliqué todo el asunto (yo sólo quería el maldito setlist). Como él no puede tomar deciciones (así los hacen), tuvo que hablar con su supervisor. Le di el nombre del stage manager y voilá. Apereció el sujeto con mi codiciado setlist. Suspiré.
Perdí como 20 minutos, así que tuve que regresar lo más rápido posible para hacer mi reseña. De hecho, en cuanto la terminé me tuve que regresar al escenario para ver a Triángulo de Amor Bizarro, banda española de sonido saturado medio garage que me pareció buena, pero no fueron mi hit y además no estaban bien ecualizados.
Recuerdo que en algún punto del trayecto, escuché a Two Door Cinema, que tocaban en el Corona. Sólo tuvieron que pasar unos cuantos minutos para que me diera cuenta de que me gustaban, y jamás en mi vida los había escuchado, pero resultaron ser una de esas gratas sorpresas.
Otra banda que me tocó ver, para hacer reseña, fue Chikita Violenta. Ok, fui bastante objetiva en mi review porque sé que tienen a su público y a mucha gente les parecen buenos. Pero, honestamente, su tocada me pareció de hueva. Me aburrí enormemente y sólo deseaba que terminaran sus 30 minutos. De verdad que cuando tuve que escribir me costó trabajo, sólo sonaba el grillito.
Para colmo, el stage manager estaba tan ocupado montando el equipo de la siguiente banda que ya no me dio el setlist. A partir de ese momento me di cuenta de que me tendría que olvidar de esa hoja e ingeniármelas para el resto de las bandas.
Ah, y cuando iba de regreso al búnker, un wey que no conocía me llamó. Me dijo "Ilana" (o algo así)... pero yo estaba un poco confundida y pensé que había dicho "Viridiana" (sí se puede confundir, no estoy tan mal). Entonces lo saludé y en mi mente pensaba: ¿quién chingados es este wey? ¿de dónde lo conozco? (me ha pasado que me topo con gente que no recuerdo, pero que sí conozco de algún lado).
Pero todo se tornó extraño cuando me quiso hacer la plática y me di cuenta que no sabía quién demonios era ese tipo. Sobre todo cuando me preguntó por la reclu (pues que no la reclu se llama Ileana???)... y luego me preguntó por el sopitas.... Me sentía en la dimensión desconocida (una vez más) y yo sólo le daba el avión. No tenía idea de qué carajos me estaba hablando. Así que sólo le dije: ya me tengo que ir. Jajaja.
Cuando temriné mi reseña, me pude dar un break para embucharme la comida que fue: Una torta, pero ahora de milanesa, sólo que estaba más pobre y desinflada que nada, iba acompañada de un plátano (otra vez) y unas mini sabritas.
Ja, de verdad creen que eso es comida??? Necesitaba algo más sustancioso, pero todos nos tuvimos que conformar con eso. Pudimos no haber recibido siquiera el box lunch, si lo vemos de esta forma. Lo peor de todo este asunto de la comida fue cuando había que ir al baño. Jamás pude regresar a ese lugar limpio y cómodo al que fui la primera vez.
No, no, no... a nosotros nos correspondía usar los baños portátiles. Sí, esos que son re incómodos, que te las tienes que ingeniar para acomodarte y que carecer de iluminación. Lo peor de todo: pudieron poner una playa, pero NO HABÍA DONDE LAVARSE LAS MANOS. Lo bueno es que en el búnker alguien llevó gel y papel de baño.
Después de este inconveniente y receso, me regresé a mi escenario a cubrir a Dapuntobeat. Una de esas bandas que yo desconozco pero que ya llevan un buen rato en la escena. Ellos se empalmaron con Regina Spektor, a quien tenía curiosidad de ver pero en realidad ni soy fan, así que me la perdí sin problema.
Esos de Dapunto sí que saben prender a la gente. Fue un buen show de entretenimiento.
Ah, y en algún momento de la tarde, comenzó a darme mi maldito dolor de gastritis. Apareció de la nada en el peor momento. Sentía que mi tripa iba a reventar de un momento a otro... pero con todo y mi horrible dolor me dirigí al Corona Light para cubrir -por fin- a la última banda.
Lo bueno que para ese entonces el sol y el calor ya se habían esfumado. Lo malo es que a esa hora ya había muchísima gente.
Soy un animal misántropo. Noto que deteste las multitudes. Me agobian. Y más cuando a dondequiera que volteara veía a esa especie conocida como "hispters". Ok, no tengo nada personal en contra de ellos. Es más, ni siquiera estoy segura de que lo sean, pero son muy parecidos entre sí. Lo peor es que seguramente a simple vista, da la impresión de que soy parte de esa manada, pero la realidad es que no.
No tengo ni palabras para describir por qué demonios son "hispters", pero es más fácil catalogarlos de esa manera.
El caso es que hasta me llegó un momento de debraye en el que pensé "creo que no podría salir con un hispter, es demasiado para mí" (espero que así sea, porque no quiero tener que tragarme mis palabras y enamorarme de un individuo de esos).
Bueno, regresando al tema de la cobertura.
A las 8pm se supone que tocaría la última banda... unos tal Soft Pack (que yo no sé por qué cerraron si ni son conocidos). Ja, pero qué ilusa fui. Mientras todos los escenarios iban respetando sus horarios o cuando mucho se atrasaban 10 minutos. Aquí la cosa era distinta.
Esos de Foals, que tocaban antes que Soft Pack, se tardaron en salir 30 minutos. Cuando llegué todavía estaban en pleno show y no tenían aspecto de querer retirarse.
En ese breve inter me encontré a un chico que iba conmigo en la escuela. Qué loco es encontrarse a gente conocida en medio de la oscuridad y entre miles de personas. Y además me vinieron mis recuerdos septenianos porque en algún momento de la carrera él me gustaba (ah, y por supuesto que él lo sabía, porque era bastante cotizado, no era yo la única).
Y sobre el show de Foals, lo poco que vi me pareció bueno. Pero en mi mente sólo estaba la idea de : Fuck, ahora no podré ver a Interpol (la banda que más me motivaba del festival).
Sí, valió madres. A pesar de que Interpol salió tarde a tocar, con un retraso de 10 minutos. Mi escenario iba demasiado retrasado.
En algún punto, recuerdo que me puse en una zona donde se mezclaba el sonido de ambas bandas. Así podría escuchar un poco de todo.
Lo más feo de esto fue que esos de Soft Pack la verdad me parecieron malones (o sea, no están para cerrar escenarios) y aparte sólo los estaban viendo como 50 personas... pobres.
Y cuando por fin terminaron de tocar, me largué de ahí para tratar de ver y escuchar un poco de Interpol.
Había demasiada gente. Era horrible tener que atravesar la explanada para llegar al búnker.
En algún momento me pareció buena idea quedarme a escuchar a Interpol y después hacer mi reseña... me topé con un amigo de un ex trabajo. Él estaba pedísimo y yo un poco engentada.
Así que mejor me alejé de la multitud y me fui a la oficina a hacer mi reseña. Qué lindo es escribir mientras escuchas de fondo tocar en vivo a la banda que te gusta. Nice. De ensueño... sure.
Lo que sí alcancé a ver bien de Interpol fue su encore. Ni hablar, así es esto. Algo pude disfrutar. Y claro, todavía cené mi respectiva torta... jaja. Desayunar, comer y cenar torta es de lo mejor que pudo pasar.
Ahhh... y se me olvidaba mencionar que mientras terminaba el set de Interpol, comenzó el de Pixies y por ahí hubo una mezcla de sonidos. Sonaba más fuerte Interpol que Pixies.
El sonido fue una falla general durante el festival. Algunas bandas no sobaron bien.
Finalmente, a pesar de todos los eventos accidentados y los inconvenientes que hubo, es divertido hacer este trabajo. Tal vez me gusta la mala vida... no lo sé, puede ser. Pero sí disfrute, pese a que no pude ver a muchas buenas bandas, a que me perdí a The Temper Trap y todas las demás.
Después de esta experiencia puedo decir que en el Vive Latino nos tratan como dioses. Hasta lo extrañé.
Bueno, creo que todo esto estuvo muy largo... demasiado debraye el mío... espero que no parezca una queja.
miércoles, 13 de octubre de 2010
Me siento rara, I feel weird, Je me sens bizarre...
Yo no sé por qué, pero este mes de octubre lo he comenzado con una gran nube de extrañeza sobre mi cabeza. Esto no quiere decir que sea positivo o negativo, sólo es RARO.
Si hiciera un recuento de cómo ha sido este año, mes por mes (sí, aunque no sea diciembre) podría decir lo siguiente:
Enero: Yo muy positiva porque se había acabado el fuckin' 2009 (lo odié).
Febrero: Medianamente feliz y con muchos planes.
Marzo: Inició súper y terminó turbio.
Abril: Depresión. Nefasto. Al final con un poco de alivio.
Mayo: De la chingada. Intenso.
Junio: Reorganizando-me. Nuevas expectativas. Sin camino fijo.
Julio: Todo inesperado. Sin deseo de control.
Agosto: Otra vez reorganizando mi cabeza. Retomando el control sobre mí.
Septiembre: Nuevos proyectos. Sin expectativas de nada. Círculos que tenían que cerrarse.
Octubre: Con mucho y nada a la vez. Cambios. Extrañeza.
Ahh.... Han sido tantas las emociones y cosas que han sucedido en tan poco tiempo que hasta me siento un poco fatigada.No quiero que se detenga, esto debe seguir con el mismo ritmo de movimiento, pero simplemente a veces -cuando me detengo a pensar- parece que ya no podré más o que todo volverá a paralizarse.
El asunto en sí es demasiado extraño. Además, creo que esta sensación comenzó unas semanas atrás (cuando hice algunos movimientos energéticos).
No tengo idea de qué carajos moví, pero desde ese entonces me siento así. Creo que estoy en medio de un proceso de crecimiento personal que no estaba preparada para tener, pero que me vi obligada a experimentar.
Han pasado cosas positivas en mi vida, pero todo lo veo desde una perspectiva diferente.
Hay días en que me envuelve el grinchismo. A veces quiero aislar todos los pensamientos de mi mente y tan sólo deseo sentir. Me ha pasado (y mucho) que tengo tanto que decir, que me quedo sin palabras y lo único que hago es suspirar.
También sucede que han dejado de interesarme ciertas cosas que antes llenaban algunos agujeros que había en mi vida. Pero ahora esos hoyos necesitan llenarse con otras cosas, y eso es justo lo que estoy tratando de encontrar.
Ja, y justo en este momento viene a mi mente que cuando retomé este blog lo hice con la intención de iniciar una búsqueda personal y econtrarme. Pues, a la orden... Eso pedí, eso tengo, ahora debo enfrentarlo.
Ojalá este aire de extrañeza sólo dure este mes (cuando mucho)... Ojalá esto sea una etapa y nada más.
Pero bueno, a pesar de todo las cosas han fluido como tiene que ser... Y siempre es como tiene que ser, no como esperas y como quieres. Entonces cuando eso sucede llegas al punto de aceptarlo y ya. Así lo hago: acepto los hechos, las consecuencias de mis actos, y lo más cabrón de todo... me acepto a mí misma.
Lo más positivo de todo esto es que he llegado al punto de aseverar que NO ME ARREPIENTO DE NADA, de ninguna decisión que he tomado en mi vida, y eso que me he equivocado mucho. Ésa es una de las mayores satisfacciones que tengo.
En fin, esto fue demasiado filosófico pero creo que así se siente crecer y Crecer duele.
Y para cerrar, pongo este video.
Tal vez la próxima vez escriba sobre algo más divertido (como cuando recibo una llamada de un wey que me reclama porque violo sus derechos y le causo daños psicológicos).
Si hiciera un recuento de cómo ha sido este año, mes por mes (sí, aunque no sea diciembre) podría decir lo siguiente:
Enero: Yo muy positiva porque se había acabado el fuckin' 2009 (lo odié).
Febrero: Medianamente feliz y con muchos planes.
Marzo: Inició súper y terminó turbio.
Abril: Depresión. Nefasto. Al final con un poco de alivio.
Mayo: De la chingada. Intenso.
Junio: Reorganizando-me. Nuevas expectativas. Sin camino fijo.
Julio: Todo inesperado. Sin deseo de control.
Agosto: Otra vez reorganizando mi cabeza. Retomando el control sobre mí.
Septiembre: Nuevos proyectos. Sin expectativas de nada. Círculos que tenían que cerrarse.
Octubre: Con mucho y nada a la vez. Cambios. Extrañeza.
Ahh.... Han sido tantas las emociones y cosas que han sucedido en tan poco tiempo que hasta me siento un poco fatigada.No quiero que se detenga, esto debe seguir con el mismo ritmo de movimiento, pero simplemente a veces -cuando me detengo a pensar- parece que ya no podré más o que todo volverá a paralizarse.
El asunto en sí es demasiado extraño. Además, creo que esta sensación comenzó unas semanas atrás (cuando hice algunos movimientos energéticos).
No tengo idea de qué carajos moví, pero desde ese entonces me siento así. Creo que estoy en medio de un proceso de crecimiento personal que no estaba preparada para tener, pero que me vi obligada a experimentar.
Han pasado cosas positivas en mi vida, pero todo lo veo desde una perspectiva diferente.
Hay días en que me envuelve el grinchismo. A veces quiero aislar todos los pensamientos de mi mente y tan sólo deseo sentir. Me ha pasado (y mucho) que tengo tanto que decir, que me quedo sin palabras y lo único que hago es suspirar.
También sucede que han dejado de interesarme ciertas cosas que antes llenaban algunos agujeros que había en mi vida. Pero ahora esos hoyos necesitan llenarse con otras cosas, y eso es justo lo que estoy tratando de encontrar.
Ja, y justo en este momento viene a mi mente que cuando retomé este blog lo hice con la intención de iniciar una búsqueda personal y econtrarme. Pues, a la orden... Eso pedí, eso tengo, ahora debo enfrentarlo.
Ojalá este aire de extrañeza sólo dure este mes (cuando mucho)... Ojalá esto sea una etapa y nada más.
Pero bueno, a pesar de todo las cosas han fluido como tiene que ser... Y siempre es como tiene que ser, no como esperas y como quieres. Entonces cuando eso sucede llegas al punto de aceptarlo y ya. Así lo hago: acepto los hechos, las consecuencias de mis actos, y lo más cabrón de todo... me acepto a mí misma.
Lo más positivo de todo esto es que he llegado al punto de aseverar que NO ME ARREPIENTO DE NADA, de ninguna decisión que he tomado en mi vida, y eso que me he equivocado mucho. Ésa es una de las mayores satisfacciones que tengo.
En fin, esto fue demasiado filosófico pero creo que así se siente crecer y Crecer duele.
Y para cerrar, pongo este video.
Tal vez la próxima vez escriba sobre algo más divertido (como cuando recibo una llamada de un wey que me reclama porque violo sus derechos y le causo daños psicológicos).
lunes, 11 de octubre de 2010
¿Por qué elegí la defensa animal? Y todo lo que hay detrás de
A veces me pregunto ¿por qué demonios estoy en esto de la defensa animal?
Bueno, para empezar, yo tengo la impresión de que esto es el tipo de cosas que se traen de nacimiento.
Lo digo porque yo recuerdo que desde mi niñez tenía un interés hacia los animales... definitivamente no es algo que surgió recientemente, ni que adopté por seguir algun tipo de moda.
No, no... Siempre me gustaron los animales. Sólo que cuando era niña mi amor estaba mal canalizado. Confieso que era la típica "Elvira"(Looney Tunes), ja, tenía un perrito french poddle que cuando me veía, se escondía.
Y, claro, de niña tuve perros, tortugas, hámster, ratones, ranas, pollitos, pájaros, gatos, peces, y creo que ya.
La cuestión es que recuerdo que en mi infancia soñaba con ser veterinaria para curar a los animales (pero creo que lo mío no es el quirófano, ni esas cosas), o bióloga marina porque quería salvar a las ballenas (creo que me tocó vivir justo la época en que Greenpeace se dedicaba a salvar ballenas).
Pero bueno, después de esa época, cuando crecí, se me olvidó un poco esa cuestión. Finalmente terminé estudiando periodismo, ja.
El interés hacia las cuestiones animaleras regresó justo cuando estaba por terminar la carrera, creo que fue en el último año.
Recuerdo que me desvelaba viendo Animal Planet, programas sobre refugios de perros, rescates, policía animal, etc... Fue ahí que me pregunté ¿esas cosas existirán aquí en México? ¿Habrá refugios de ese tipo?
Honestamente, en ese entonces, ignoraba muchos de los problemas que enfrentan los animales en este país. Poco sabía de la gravedad de los perros callejeros, del maltrato animal, de la violencia, de la explotación, del comercio desmedido de fauna silvestre, etc, etc.
Esa dosis de programación nocturna tuvo un efecto positivo en mí. Por esas fechas yo ya tenía que elegir el tema de mi tesis de titulación, y se me ocurrió que podría hacerlo sobre la situación de animales de compañía (o sea, perros y gatos) que viven en nuestra hermosa ciudad de la esperanza.
Así fue como comenzó todo. Una cosa me llevó a otra y por eso ahora soy voluntaria de Gepda.
Cuando empecé mi tesis (en realidad fue un Gran Reportaje), no tenía ni la menor idea del panorama. Me acerqué a varias asociaciones. Fueron dos años de trabajo (es laborioso hacer una tesis porque hubo momentos en que todo avanzaba muy lento).
En ese proceso me involucré más con la causa. Me di cuenta de que la situación era más grave de lo qe podría imaginar. De todas formas yo siempre había sentido un afecto especial por los animales, una minoría que no tiene voz ni voto. Creo que de alguna manera me identifico con ellos y por eso me llega tanto este tema. La historia de abandono es clave.
Ése fue mi primer acercamiento con las asociaciones. Después, hice un reportaje para la Chilango sobre el tráfico de especies silvestres (hasta ese entonces yo todavía no estaba en Gepda). De todas las asociaciones que conocía, sólo una atendía fauna silvestre, ya que la mayoría sólo se van por perros y gatos.
Después de hacer ese trabajo de investigación, me convencí de que eran demasiadas injusticias como para quedarme con los brazos cruzados. Estaba yo realmente indignada, así que canalicé mi amor animal y energía hacia acciones que generaran un pequeño cambio, aunque sea mínimo.
Definitivamente elegí a Gepda porque era la asociación que más se acercaba a mis propios ideales, además de que creo en lo que hacen.
El panorama de las asociaciones en México es muy difícil. No voy a mencionar nombres porque ni los sé (y además sería estúpido hacerlo), pero de verdad que hay mucha gente loca en esta causa.
Por eso luego la gente tiene la impresión de que las protectoras son señoras (ya mayorcitas) que son argüenderas, y que nada más se dedican a recoger animalitos, que tienen enemil gatos y perros, y que son solteronas.
No señores, ésa no es la realidad. Hay mucha gente joven en esta causa y que sí tiene ganas de generar el cambio.
Aunque lamentablemente somos mucho más mujeres que hombres. Eso es verdaderamente triste porque debería ser parejo. Que alguien me explique ¿por qué a los hombres no les interesa tanto el bienestar animal? De verdad, sí se nota la diferencia... y además, de los pocos hombres que participan en la causa, la mayoría son gays.
Y bueno, también es triste ver cómo es que algunas personas pierden la razón por la que hacen esto. Entonces de repente cuando te das cuenta, la defensa animal se vuelve un lugar común de protagonismos en los que todos quieren el reconocimiento, en el que la lucha de egos gana, en el que las asociaciones pelean entre sí por llevarse el mejor papel, en el que los animales pasan a segundo plano.
De verdad que sí me he topado con gente así. Y qué feo lo que voy a decir, pero me ha tocado ver a esas señoras argüenderas que nada más la arman de pedo sin solucionar nada.
Lo más triste es que no se dan cuenta que sus actitudes manchan el verdadero sentido por el que iniciaron eso.
Al menos creo que tanto para mí, como para la gente con quien convivo en Gepda, lo más importante siempre es el bienestar del animal.
A mí me vale madres quién se lleve la medalla, o sea, está chido que te reconozcan lo que haces, pero eso es lo de menos. Me da más satisfacción saber que se puede cambiar la situación de los animales.
Pero luego son tan territoriales algunas personas, que se les olvida eso. Agh, es más, de pensar en eso hasta me da coraje.
Con decirles que luego hay protectoras que se pelean porque llega gente de Gepda (u otras asociaciones) a promover a sus rescatados al mismo lugar donde están ellos (y eso que me refiero a la vía pública).
Yo lo que pienso es... Ok, finalmente estamos buscando lo mismo. Promover la adopción de perros rescatados de la calle o de alguna situación de violencia. Ellos son los más importante, no las personas.
Ahhh, y suspiro. Tal vez el día que las protectoras dejen de lado su ego, la causa por la defensa animal será verdaderamente grande y es en ese momento cuando se podrá crear un gran cambio.
Mientras tanto, cada quien aportará lo que puede y el avance será muy lento y a pequeños pasos.
Y bueno, todo este post vino a causa de que el sábado estuve en un programa de radio por internet donde me invitaron para hablar del trabajo que hacemos en Gepda.
Sí, no lo voy a negar, me gusta que Gepda cobre fuerza, pero creo que no es una cuestión de ego, sino de creer que haces bien las cosas y que ello tome importancia para que más gente se comprometa con la causa.
Ahora, sólo falta que más hombres se unan a las filas del activismo por los derechos de los animales.
Basta de ver sólo a mujeres. Ah, y se equivocan si creen que esto se trara de "recoger animalitos de la calle". No, para nada. Me cae que se necesitan muchas agallas para entrarle a esto. No es cualquier cosa.
Bueno, para empezar, yo tengo la impresión de que esto es el tipo de cosas que se traen de nacimiento.
Lo digo porque yo recuerdo que desde mi niñez tenía un interés hacia los animales... definitivamente no es algo que surgió recientemente, ni que adopté por seguir algun tipo de moda.
No, no... Siempre me gustaron los animales. Sólo que cuando era niña mi amor estaba mal canalizado. Confieso que era la típica "Elvira"(Looney Tunes), ja, tenía un perrito french poddle que cuando me veía, se escondía.
Y, claro, de niña tuve perros, tortugas, hámster, ratones, ranas, pollitos, pájaros, gatos, peces, y creo que ya.
La cuestión es que recuerdo que en mi infancia soñaba con ser veterinaria para curar a los animales (pero creo que lo mío no es el quirófano, ni esas cosas), o bióloga marina porque quería salvar a las ballenas (creo que me tocó vivir justo la época en que Greenpeace se dedicaba a salvar ballenas).
Pero bueno, después de esa época, cuando crecí, se me olvidó un poco esa cuestión. Finalmente terminé estudiando periodismo, ja.
El interés hacia las cuestiones animaleras regresó justo cuando estaba por terminar la carrera, creo que fue en el último año.
Recuerdo que me desvelaba viendo Animal Planet, programas sobre refugios de perros, rescates, policía animal, etc... Fue ahí que me pregunté ¿esas cosas existirán aquí en México? ¿Habrá refugios de ese tipo?
Honestamente, en ese entonces, ignoraba muchos de los problemas que enfrentan los animales en este país. Poco sabía de la gravedad de los perros callejeros, del maltrato animal, de la violencia, de la explotación, del comercio desmedido de fauna silvestre, etc, etc.
Esa dosis de programación nocturna tuvo un efecto positivo en mí. Por esas fechas yo ya tenía que elegir el tema de mi tesis de titulación, y se me ocurrió que podría hacerlo sobre la situación de animales de compañía (o sea, perros y gatos) que viven en nuestra hermosa ciudad de la esperanza.
Así fue como comenzó todo. Una cosa me llevó a otra y por eso ahora soy voluntaria de Gepda.
Cuando empecé mi tesis (en realidad fue un Gran Reportaje), no tenía ni la menor idea del panorama. Me acerqué a varias asociaciones. Fueron dos años de trabajo (es laborioso hacer una tesis porque hubo momentos en que todo avanzaba muy lento).
En ese proceso me involucré más con la causa. Me di cuenta de que la situación era más grave de lo qe podría imaginar. De todas formas yo siempre había sentido un afecto especial por los animales, una minoría que no tiene voz ni voto. Creo que de alguna manera me identifico con ellos y por eso me llega tanto este tema. La historia de abandono es clave.
Ése fue mi primer acercamiento con las asociaciones. Después, hice un reportaje para la Chilango sobre el tráfico de especies silvestres (hasta ese entonces yo todavía no estaba en Gepda). De todas las asociaciones que conocía, sólo una atendía fauna silvestre, ya que la mayoría sólo se van por perros y gatos.
Después de hacer ese trabajo de investigación, me convencí de que eran demasiadas injusticias como para quedarme con los brazos cruzados. Estaba yo realmente indignada, así que canalicé mi amor animal y energía hacia acciones que generaran un pequeño cambio, aunque sea mínimo.
Definitivamente elegí a Gepda porque era la asociación que más se acercaba a mis propios ideales, además de que creo en lo que hacen.
El panorama de las asociaciones en México es muy difícil. No voy a mencionar nombres porque ni los sé (y además sería estúpido hacerlo), pero de verdad que hay mucha gente loca en esta causa.
Por eso luego la gente tiene la impresión de que las protectoras son señoras (ya mayorcitas) que son argüenderas, y que nada más se dedican a recoger animalitos, que tienen enemil gatos y perros, y que son solteronas.
No señores, ésa no es la realidad. Hay mucha gente joven en esta causa y que sí tiene ganas de generar el cambio.
Aunque lamentablemente somos mucho más mujeres que hombres. Eso es verdaderamente triste porque debería ser parejo. Que alguien me explique ¿por qué a los hombres no les interesa tanto el bienestar animal? De verdad, sí se nota la diferencia... y además, de los pocos hombres que participan en la causa, la mayoría son gays.
Y bueno, también es triste ver cómo es que algunas personas pierden la razón por la que hacen esto. Entonces de repente cuando te das cuenta, la defensa animal se vuelve un lugar común de protagonismos en los que todos quieren el reconocimiento, en el que la lucha de egos gana, en el que las asociaciones pelean entre sí por llevarse el mejor papel, en el que los animales pasan a segundo plano.
De verdad que sí me he topado con gente así. Y qué feo lo que voy a decir, pero me ha tocado ver a esas señoras argüenderas que nada más la arman de pedo sin solucionar nada.
Lo más triste es que no se dan cuenta que sus actitudes manchan el verdadero sentido por el que iniciaron eso.
Al menos creo que tanto para mí, como para la gente con quien convivo en Gepda, lo más importante siempre es el bienestar del animal.
A mí me vale madres quién se lleve la medalla, o sea, está chido que te reconozcan lo que haces, pero eso es lo de menos. Me da más satisfacción saber que se puede cambiar la situación de los animales.
Pero luego son tan territoriales algunas personas, que se les olvida eso. Agh, es más, de pensar en eso hasta me da coraje.
Con decirles que luego hay protectoras que se pelean porque llega gente de Gepda (u otras asociaciones) a promover a sus rescatados al mismo lugar donde están ellos (y eso que me refiero a la vía pública).
Yo lo que pienso es... Ok, finalmente estamos buscando lo mismo. Promover la adopción de perros rescatados de la calle o de alguna situación de violencia. Ellos son los más importante, no las personas.
Ahhh, y suspiro. Tal vez el día que las protectoras dejen de lado su ego, la causa por la defensa animal será verdaderamente grande y es en ese momento cuando se podrá crear un gran cambio.
Mientras tanto, cada quien aportará lo que puede y el avance será muy lento y a pequeños pasos.
Y bueno, todo este post vino a causa de que el sábado estuve en un programa de radio por internet donde me invitaron para hablar del trabajo que hacemos en Gepda.
Sí, no lo voy a negar, me gusta que Gepda cobre fuerza, pero creo que no es una cuestión de ego, sino de creer que haces bien las cosas y que ello tome importancia para que más gente se comprometa con la causa.
Ahora, sólo falta que más hombres se unan a las filas del activismo por los derechos de los animales.
Basta de ver sólo a mujeres. Ah, y se equivocan si creen que esto se trara de "recoger animalitos de la calle". No, para nada. Me cae que se necesitan muchas agallas para entrarle a esto. No es cualquier cosa.
jueves, 7 de octubre de 2010
Qué es mejor ¿lastimar o que te lastimen?
Ay, estos últimos días (semanas, diría yo) he estado pensando mucho sobre un asunto que no me deja totalmente tranquila.
Ok, puede ser que ésta sea la única vez que hable explícitamente sobre ello. Me voy a exponer un poco, ya qué más da... de todas formas lo hecho está hecho y lo que yo diga en este momento hasta puede ser irrelevante.
Pues ahí va (glup)... Honestamente estoy un poco asustada (ok, bastante) por lo que pueda suceder en las cuestiones sentimentales.
Para empezar, no es habitual que yo hable explícitamente sobre este tema en un lugar tan abierto. No tengo idea de quién me pueda leer, y creo que eso me importa poco (igual nadie lo lee, so).
La cuestión es que la herida ya cicatrizó. Sí tardó un poco, pero finalmente ya dejó de supurar dolor. ¿Me costó trabajo? Sí, un chingo. ¿Me lastimaron? Indudablemente. ¿Lo podré volver a ver a la cara sin sentir resentimiento o nostalgia? Seguramente. ¿Voy a olvidar cómo sucedieron las cosas? Jamás.
Aunque los momentos más intensos hayan ya pasado a mejor vida, la cicatriz ahí está y esa creo que no se irá a ningún lado. Finalmente es una experiencia de vida que me dejó algo (ya sea para bien o para mal).
En estos días llegué al punto de "I finally let him go and don't care anymore about his life", y ya no voy a intensear sobre ese asunto.
Sin embargo, confieso que sí me lastimaron enormemente y la verdad no sé si pueda estar dispuesta a conocer a alguien. Y no digo que no quiera, al contrario, me encantaría conocer a alguien, pero estoy muy asustada.
Es una situación un tanto contradictoria porque sí quisiera conocer a alguien, pero en la práctica no sé si lo pueda hacer. No sé si pueda volver a permitirle a una persona atravesar todas las barreras que pongo (y la verdad sí son muchas porque no cualquiera puede atravesar la muralla)
Ya lo he intentado, con cautela y a forma de experimento. Pero justo con eso me di cuenta de que no puedo/podré volver a abrirle la puerta a nadie. Es una situación muy difícil porque "quiero, pero al mismo tiempo no quiero".
No quiero que me vuelvan a lastimar. Nadie. Aunque no sé si eso sea inevitable porque al parecer es "parte de la vida".
Pero la verdad, ya tuve suficiente con una experiencia como para volver a vivir algo igual. Y no es que esté exagerando, pero así lo siento. No estoy dramatizando (como suelo hacer).
Mi historia resumida es ésta:
Tuve mi primer novio cuando estaba en la secundaria, sólo duramos un mes y me cortaron (en realidad no teníamos nada en común, sólo me gustaba). Obviamente en ese entonces qué iba yo a saber del amor, y bla. Pero después de ahí me tomé mi tiempo para escoger a alguien que según yo valiera la pena. Ese tiempo se prolongó demasiado (hasta los últimos semestres de la licenciatura). Creí que después de haber esperado mucho, había elegido adecuadamente. Pero ese tipo de cosas jamás pueden ser tan certeras.
Bueno, honestamente tampoco me vendí al inicio de que ese wey ya iba a ser mi pareja para toda la vida. Pero pues conforme iba pasando el tiempo, me convencí de ello. Al final sucedió lo que suele pasar en todas las relaciones (me tocó que me cortaran). Ok, esto le pasa a todo el mundo, ya lo sé.
Pero ahora yo ya no sé NADA. Creo que invertí demasiado tiempo en algo que se evaporó en segundos.
Al final, después de ese tramo que recorrí con dicho sujeto, me di cuenta de que yo sí valgo la pena. Tengo muchos defectos, estoy muy alejada de la perfección, cometo muchos errores, no tengo el mejor carácter del mundo, etc, etc... pero pese a todo ello sé lo que valgo.
Justo por eso creo que no merezco que me vuelvan a hacer sentir de esa manera.
No merezco que me vuelvan a traicionar, ni que me mientan, ni que me hagan sufrir, ni que me lastimen.
Me rehuso firmemente a ello. Me asusta el hecho de pensar que podría pasar por lo mismo.
Es más, me parece abrumador todo ese pinche proceso de conocer a alguien. Lo voy a enlistar, no'más para que vean que está cabrón:
- Conocer a alguien y que surja una atracción mutua.
- Tener cosas en común con la persona.
- Que ambos estén en el mismo canal y busquen lo mismo.
- Comenzar a salir consecuentemente con esa persona y no decepcionarse en el proceso.
- Estar en una relación.
- Todo lo que esto implica: conocer a la familia, actividades juntos, sueños, emociones, disputas, charlas, blablabla... hasta que te involucras demasiado.
- Y si eso termina, comenzar el proceso de desprenderte absolutamente de TODO.
Claro, supongo que no es tan difícil cuando casi no conoces a la persona, o te da igual. Pero en mi caso, yo no me imagino en todo este proceso una vez más. Demanda mucho tiempo, muchas emociones y muchos sueños e ilusiones.
Eso es lo malo de nosotros, los soñadores. Nos cuesta trabajo lidiar con la realidad cuando nos percatamos de que las cosas no funcionan como creemos.
Ahora, yo... aunque me siento lista, aunque ya lo superé, ya no sé cómo sería posible que me vuelva a involucrar con alguien.Cómo alguien podría encajar en mi vida.
Sé que puedo estar sola. Durante este tiempo lo he comprobado. No me voy a morir, ni mucho menos. Me asusta un poco la idea de estar sola, pero en este momento no es algo que me quite mis dulces sueños
Aunque definitivamente sé que no quiero pasar el resto de mi vida sola. Si me dan a elegir, preferiría compartir mi vida con alguien. Pero ¿exisitirá ese alguien? Un alguien que me valore y no me lastime (hasta parece mucho pedir).
Para mí, la mejor forma de evitar lastimar a alguien es hablando desde el corazón. Ser honesto en todo momento. La sinceridad es algo que no tiene precio, y yo sí le doy su importancia.
Incluso, a veces me pregunto ¿qué es mejor: que te lastimen o lastimar a alguien? ¿Alguien me puede decir??? Me gustaría saber qué opinan, porque yo ya no sé NADA.
Es más.... no creo en ninguna regla. Sé que existen, hay quienes la siguen... pero todas se pueden romper de un momento a otro.
También hay cosas que antes me importaban, pero ya no más. Hay situaciones que no necesito en mi vida... nada que alimente mi ego me es útil para la vida real. El ego es efímero, mi espíritu no.
Y seguro la soledad es cosa del ego, que nos engaña vilmente con ese asunto.
Pero bueno, mi ego y yo traemos la fiesta en paz en este momento. Ahí está, pero su voz es muy ténue. Lo que me dice el alma es más relevante para mi vida.
A pesar de todo ello, estoy asustada.
Ok, puede ser que ésta sea la única vez que hable explícitamente sobre ello. Me voy a exponer un poco, ya qué más da... de todas formas lo hecho está hecho y lo que yo diga en este momento hasta puede ser irrelevante.
Pues ahí va (glup)... Honestamente estoy un poco asustada (ok, bastante) por lo que pueda suceder en las cuestiones sentimentales.
Para empezar, no es habitual que yo hable explícitamente sobre este tema en un lugar tan abierto. No tengo idea de quién me pueda leer, y creo que eso me importa poco (igual nadie lo lee, so).
La cuestión es que la herida ya cicatrizó. Sí tardó un poco, pero finalmente ya dejó de supurar dolor. ¿Me costó trabajo? Sí, un chingo. ¿Me lastimaron? Indudablemente. ¿Lo podré volver a ver a la cara sin sentir resentimiento o nostalgia? Seguramente. ¿Voy a olvidar cómo sucedieron las cosas? Jamás.
Aunque los momentos más intensos hayan ya pasado a mejor vida, la cicatriz ahí está y esa creo que no se irá a ningún lado. Finalmente es una experiencia de vida que me dejó algo (ya sea para bien o para mal).
En estos días llegué al punto de "I finally let him go and don't care anymore about his life", y ya no voy a intensear sobre ese asunto.
Sin embargo, confieso que sí me lastimaron enormemente y la verdad no sé si pueda estar dispuesta a conocer a alguien. Y no digo que no quiera, al contrario, me encantaría conocer a alguien, pero estoy muy asustada.
Es una situación un tanto contradictoria porque sí quisiera conocer a alguien, pero en la práctica no sé si lo pueda hacer. No sé si pueda volver a permitirle a una persona atravesar todas las barreras que pongo (y la verdad sí son muchas porque no cualquiera puede atravesar la muralla)
Ya lo he intentado, con cautela y a forma de experimento. Pero justo con eso me di cuenta de que no puedo/podré volver a abrirle la puerta a nadie. Es una situación muy difícil porque "quiero, pero al mismo tiempo no quiero".
No quiero que me vuelvan a lastimar. Nadie. Aunque no sé si eso sea inevitable porque al parecer es "parte de la vida".
Pero la verdad, ya tuve suficiente con una experiencia como para volver a vivir algo igual. Y no es que esté exagerando, pero así lo siento. No estoy dramatizando (como suelo hacer).
Mi historia resumida es ésta:
Tuve mi primer novio cuando estaba en la secundaria, sólo duramos un mes y me cortaron (en realidad no teníamos nada en común, sólo me gustaba). Obviamente en ese entonces qué iba yo a saber del amor, y bla. Pero después de ahí me tomé mi tiempo para escoger a alguien que según yo valiera la pena. Ese tiempo se prolongó demasiado (hasta los últimos semestres de la licenciatura). Creí que después de haber esperado mucho, había elegido adecuadamente. Pero ese tipo de cosas jamás pueden ser tan certeras.
Bueno, honestamente tampoco me vendí al inicio de que ese wey ya iba a ser mi pareja para toda la vida. Pero pues conforme iba pasando el tiempo, me convencí de ello. Al final sucedió lo que suele pasar en todas las relaciones (me tocó que me cortaran). Ok, esto le pasa a todo el mundo, ya lo sé.
Pero ahora yo ya no sé NADA. Creo que invertí demasiado tiempo en algo que se evaporó en segundos.
Al final, después de ese tramo que recorrí con dicho sujeto, me di cuenta de que yo sí valgo la pena. Tengo muchos defectos, estoy muy alejada de la perfección, cometo muchos errores, no tengo el mejor carácter del mundo, etc, etc... pero pese a todo ello sé lo que valgo.
Justo por eso creo que no merezco que me vuelvan a hacer sentir de esa manera.
No merezco que me vuelvan a traicionar, ni que me mientan, ni que me hagan sufrir, ni que me lastimen.
Me rehuso firmemente a ello. Me asusta el hecho de pensar que podría pasar por lo mismo.
Es más, me parece abrumador todo ese pinche proceso de conocer a alguien. Lo voy a enlistar, no'más para que vean que está cabrón:
- Conocer a alguien y que surja una atracción mutua.
- Tener cosas en común con la persona.
- Que ambos estén en el mismo canal y busquen lo mismo.
- Comenzar a salir consecuentemente con esa persona y no decepcionarse en el proceso.
- Estar en una relación.
- Todo lo que esto implica: conocer a la familia, actividades juntos, sueños, emociones, disputas, charlas, blablabla... hasta que te involucras demasiado.
- Y si eso termina, comenzar el proceso de desprenderte absolutamente de TODO.
Claro, supongo que no es tan difícil cuando casi no conoces a la persona, o te da igual. Pero en mi caso, yo no me imagino en todo este proceso una vez más. Demanda mucho tiempo, muchas emociones y muchos sueños e ilusiones.
Eso es lo malo de nosotros, los soñadores. Nos cuesta trabajo lidiar con la realidad cuando nos percatamos de que las cosas no funcionan como creemos.
Ahora, yo... aunque me siento lista, aunque ya lo superé, ya no sé cómo sería posible que me vuelva a involucrar con alguien.Cómo alguien podría encajar en mi vida.
Sé que puedo estar sola. Durante este tiempo lo he comprobado. No me voy a morir, ni mucho menos. Me asusta un poco la idea de estar sola, pero en este momento no es algo que me quite mis dulces sueños
Aunque definitivamente sé que no quiero pasar el resto de mi vida sola. Si me dan a elegir, preferiría compartir mi vida con alguien. Pero ¿exisitirá ese alguien? Un alguien que me valore y no me lastime (hasta parece mucho pedir).
Para mí, la mejor forma de evitar lastimar a alguien es hablando desde el corazón. Ser honesto en todo momento. La sinceridad es algo que no tiene precio, y yo sí le doy su importancia.
Incluso, a veces me pregunto ¿qué es mejor: que te lastimen o lastimar a alguien? ¿Alguien me puede decir??? Me gustaría saber qué opinan, porque yo ya no sé NADA.
Es más.... no creo en ninguna regla. Sé que existen, hay quienes la siguen... pero todas se pueden romper de un momento a otro.
También hay cosas que antes me importaban, pero ya no más. Hay situaciones que no necesito en mi vida... nada que alimente mi ego me es útil para la vida real. El ego es efímero, mi espíritu no.
Y seguro la soledad es cosa del ego, que nos engaña vilmente con ese asunto.
Pero bueno, mi ego y yo traemos la fiesta en paz en este momento. Ahí está, pero su voz es muy ténue. Lo que me dice el alma es más relevante para mi vida.
A pesar de todo ello, estoy asustada.
martes, 5 de octubre de 2010
Mis dos trabajos...
Hace un mes tenía NINGÚN trabajo y ahora me gané dos (como si fuera la ruleta rusa)
El año todavía ni termina y yo ya voy el el cuarto y quinto trabajo (los dos llegaron al mismo tiempo).
Creo que sí he evolucionado (positivamente... la transformación a veces puede ser negativa).
Veamos, enlistemos mis trabajos (de los cuales no daré muchos detalles, por obvias razones).
- Principios de año: Cafetería en la condesa
- 2do trimestre: Agencia de contenidos donde era muy infeliz.
- 3er. trimestre: Agencia de contenidos donde estaba a gusto.
Y ahora: Dos trabajos que pintan bastante bien... al menos los dos me gustan, pero no por ello significa que sean pan comido.
El lunes fue mi primer día en el Imperio (así le dicen, y es mejor mantenerlo en el anonimato). Estaré en un proyecto (con miras a un buen futuro) de community managers. Ésta es una nueva área para mí y espero sacarle provecho.
Ya me di cuenta que para ser periodista se requiere de muchas herramientas, ya no basta con sólo ser "periodista" porque te comen el mandado con tanta cosa que hay en el mundo.
Estoy expectante en lo que pueda suceder, y siento un poco de emoción porque en realidad no tengo idea de cómo vaya a funcionar este proyecto, y cualquiera que sea el resultado está bien. (Auto control... pero sin llegar al control freak).
Bueno, y sobre el número cinco. En este sí seré explícita. Atiendo los reportes de la asociación Gente por la Defensa Animal... ahí he sido voluntaria desde hace más de dos años.
En los dos estoy en mi periodo de prueba y pues ya veremos qué pasa con el tiempo.
Claro, he de admitir que el trabajo en Gepda me parece mucho más demandante porque se trata de vidas que están en riesgo y de encontrar la mejor solución.
Es más, voy a platicar mi experiencia de la semana al atender un reporte, no'más para que vean de qué se trata.
Llegó el reporte de un perro que sus dueños dejan abandonado en su depa, y lo peor es que se largan de su casa por periodos muy prolongados, y el perro se queda ahí, solo... no sé si le dejen comida, pero eso sí, lo encierran en el baño.
El lunes por la tarde, me dispuse a atender ese llamado de auxilio. No es tarea fácil ir hasta la casa de las personas porque generalmente los reportes suelen ser en lugares alejados de las zonas por donde me muevo.
De por sí salí tarde de mi casa, como a las 6pm. Pero la verdad pensé que sería rápido llegar hasta ese punto. La explicación parecía sencilla. Recuerdo que tenía que llegar al metro San Lázaro y de ahí tomar un camión que se fuera todo Eduardo Molina (pero no sabía que esa avenida era taaaan larga).
Para empezar, me perdí en la estación de San Lázaro, jajaja. No encontraba por dónde debía salir; casi todos los caminos me llevaban a la TAPO.
Afortunadamente, todavía hay gente amable en esta caótica ciudad. Me da gusto saber eso y más cuando necesito ayuda.
Resulta que yo -con mi cara de perdida- me acerqué a una señora para preguntarle dónde demonios estaba la salida. Ell muy amable me orientó y entonces pude salir por el lugar correcto. Justo afiuera estaba el camión, así que lo tomé y pensé "listo, ahora sólo checo la calle".
Ajá... pues terminé de recorrer Eduardo Molina hasta que el camión se metió por unas callecitas. Preferí bajarme y tomar el camión de regreso. Pero ya eran las 8pm, estaba oscuro y no tenía ni la menor idea de donde chingados estaba yo parada, pero no parecía ser un lugar seguro (y menos cuando pasa una motocicleta con dos chicos y me gritan algo -que ni escuché bien porque mi mente estaba en otras cosas).
Esperé unos minutos hasta que pasó el camión de regreso a San Lázaro. Curiosamente era el mismo chofer que me llevó. Se acordó de mí y me vio con cara de perdida (otra vez). Preguntó a dónde me dirigía. Le expliqué que quería llegar a "x" calle, pero que se me había hecho tarde y que mejor iba de regreso al metro.
Muy amable el chofer ya no me cobró... ja, ha de haber pensado "pobre". Y bueno, me señaló dónde estaba la calle que buscaba. Hasta eso no estaba tan perdida porque se ubicaba como a tres cuadras. Pero ya no eran horas para estar buscando un domicilio en un lugar totalmente desconocido.
Así que regresé hoy más temprano. Ahora no había manera de que me perdiera.
Llegué al hogar, los dueños no estaban, así que no pude hacer mucho, pero seguí los lineamientos.
Ahora hay que idear cómo solucionar la situación del perro. Y justo ése el
el tipo de cosas que no debo publicar.
Y así son muuuuchos reportes. Todos parecidos. Es más, durante el trayecto me encontré a otros perros en stuaciones de maltrato. La ciudad está plagado de eso. Yo no comprendo por qué tiene que ser así.
Ojalá en algún momento se logre generar un verdadero cambio de concienca en las masas, en el que la gente comprenda que a veces somos muy injustos con los animales. Pero seguro ese momento está muy lejano aún.
El año todavía ni termina y yo ya voy el el cuarto y quinto trabajo (los dos llegaron al mismo tiempo).
Creo que sí he evolucionado (positivamente... la transformación a veces puede ser negativa).
Veamos, enlistemos mis trabajos (de los cuales no daré muchos detalles, por obvias razones).
- Principios de año: Cafetería en la condesa
- 2do trimestre: Agencia de contenidos donde era muy infeliz.
- 3er. trimestre: Agencia de contenidos donde estaba a gusto.
Y ahora: Dos trabajos que pintan bastante bien... al menos los dos me gustan, pero no por ello significa que sean pan comido.
El lunes fue mi primer día en el Imperio (así le dicen, y es mejor mantenerlo en el anonimato). Estaré en un proyecto (con miras a un buen futuro) de community managers. Ésta es una nueva área para mí y espero sacarle provecho.
Ya me di cuenta que para ser periodista se requiere de muchas herramientas, ya no basta con sólo ser "periodista" porque te comen el mandado con tanta cosa que hay en el mundo.
Estoy expectante en lo que pueda suceder, y siento un poco de emoción porque en realidad no tengo idea de cómo vaya a funcionar este proyecto, y cualquiera que sea el resultado está bien. (Auto control... pero sin llegar al control freak).
Bueno, y sobre el número cinco. En este sí seré explícita. Atiendo los reportes de la asociación Gente por la Defensa Animal... ahí he sido voluntaria desde hace más de dos años.
En los dos estoy en mi periodo de prueba y pues ya veremos qué pasa con el tiempo.
Claro, he de admitir que el trabajo en Gepda me parece mucho más demandante porque se trata de vidas que están en riesgo y de encontrar la mejor solución.
Es más, voy a platicar mi experiencia de la semana al atender un reporte, no'más para que vean de qué se trata.
Llegó el reporte de un perro que sus dueños dejan abandonado en su depa, y lo peor es que se largan de su casa por periodos muy prolongados, y el perro se queda ahí, solo... no sé si le dejen comida, pero eso sí, lo encierran en el baño.
El lunes por la tarde, me dispuse a atender ese llamado de auxilio. No es tarea fácil ir hasta la casa de las personas porque generalmente los reportes suelen ser en lugares alejados de las zonas por donde me muevo.
De por sí salí tarde de mi casa, como a las 6pm. Pero la verdad pensé que sería rápido llegar hasta ese punto. La explicación parecía sencilla. Recuerdo que tenía que llegar al metro San Lázaro y de ahí tomar un camión que se fuera todo Eduardo Molina (pero no sabía que esa avenida era taaaan larga).
Para empezar, me perdí en la estación de San Lázaro, jajaja. No encontraba por dónde debía salir; casi todos los caminos me llevaban a la TAPO.
Afortunadamente, todavía hay gente amable en esta caótica ciudad. Me da gusto saber eso y más cuando necesito ayuda.
Resulta que yo -con mi cara de perdida- me acerqué a una señora para preguntarle dónde demonios estaba la salida. Ell muy amable me orientó y entonces pude salir por el lugar correcto. Justo afiuera estaba el camión, así que lo tomé y pensé "listo, ahora sólo checo la calle".
Ajá... pues terminé de recorrer Eduardo Molina hasta que el camión se metió por unas callecitas. Preferí bajarme y tomar el camión de regreso. Pero ya eran las 8pm, estaba oscuro y no tenía ni la menor idea de donde chingados estaba yo parada, pero no parecía ser un lugar seguro (y menos cuando pasa una motocicleta con dos chicos y me gritan algo -que ni escuché bien porque mi mente estaba en otras cosas).
Esperé unos minutos hasta que pasó el camión de regreso a San Lázaro. Curiosamente era el mismo chofer que me llevó. Se acordó de mí y me vio con cara de perdida (otra vez). Preguntó a dónde me dirigía. Le expliqué que quería llegar a "x" calle, pero que se me había hecho tarde y que mejor iba de regreso al metro.
Muy amable el chofer ya no me cobró... ja, ha de haber pensado "pobre". Y bueno, me señaló dónde estaba la calle que buscaba. Hasta eso no estaba tan perdida porque se ubicaba como a tres cuadras. Pero ya no eran horas para estar buscando un domicilio en un lugar totalmente desconocido.
Así que regresé hoy más temprano. Ahora no había manera de que me perdiera.
Llegué al hogar, los dueños no estaban, así que no pude hacer mucho, pero seguí los lineamientos.
Ahora hay que idear cómo solucionar la situación del perro. Y justo ése el
el tipo de cosas que no debo publicar.
Y así son muuuuchos reportes. Todos parecidos. Es más, durante el trayecto me encontré a otros perros en stuaciones de maltrato. La ciudad está plagado de eso. Yo no comprendo por qué tiene que ser así.
Ojalá en algún momento se logre generar un verdadero cambio de concienca en las masas, en el que la gente comprenda que a veces somos muy injustos con los animales. Pero seguro ese momento está muy lejano aún.
lunes, 4 de octubre de 2010
Escuchando penas ajenas.
Una vez más le voy a cambiar el giro a este blog.
Es que a veces me pasan cosas tan curiosas que me dan ganas de escribir sobre ello.
Ok, voy a dejar de filosofar por un tiempo y mejor voy a escribir algunas de mis vivencias, las cuales quedarán plasmadas en este gran monstruo del Internet... tal vez después me arrepineta, pero será demasiado tarde.
Ah, y claro, desde luego, por supuesto, que no se me ocurrirá escribir (detalladamente) sobre cosas personales que tenga que ver con amoríos, amantes, disputas, cuestiones laborales específicas y demás. Eso es demasiado peligroso.
Así que empezemos:
Mi vida es muy simple. Hace unos días llegó mi cumpleaños... lo curioso es que ni noté esa transición de pasar de los 26 a los 27.
No tenía el GRAN ánimo de festejarlo, pero sí quería hacer algo. Así que tuvo que ser una celebración moderada con unos cuantos invitados... Bueno, en realidad quería hacer una gran fiesta en alguna casa, pero no sucedió... so, tuve que optar por el plan austero.
Como en toda buena celebración cumpleañera, bebí hasta ponerme feliz y hablar de quien sabe cuántas cosas. Lo bueno es que no suelo ser mala copa.
Bueno, al punto al que quiero llegar es al instante justo después de la fiesta. Cuando llega el momento de pasar a una taquería después de unos buenos tragos.
Llegaron varios de mis amigos, pero muchos se fueron y sólo quedaron tres amigas y yo.
La verdad es que me ha ido de maravilla en el aspecto sentimental y estoy muy enamorada, jaja... NOT. Más bien las cosas han cambiado drásticamente en los últimos meses y estoy en ese proceso de acostumbrarme nuevamente a la soltería (Si leen más pa'atrás seguro encuentran la trágica historia).
Bueno, después de varios tropezones, experimentos y demás, estaba yo con mis amigas hablando de las relaciones. Yo llegué a la conclusión, y ellas coincidieron conmigo, que muchas de las mujeres (seguro habrá la excepción) no estamos hechas para los frees.
Decíamos "¿por qué no podemos ser como los weyes y sólo disfrutar sin involucrarse?" Nos cuestionábamos "¿Cómo le hacen, cuál es su fórmula para salir con quien sea y no debrayarse con eso del 'amor'?".
Qué linda imagen, cuatro chicas en una taquería a las 3 de la mañana hablando de uno de los temas más recurrentes. Lo bueno es que no estábamos pedas (o más bien me parece grave).
La cuestión es que había un chico en la mesa de a lado que nos escuchaba con atención, y de repente sonreía.
Cuando estábamos a punto de irnos, nos detuvo y sólo dijo: "¿les puedo hacer mi comentario?". Claro que nosotras estábamos muy ansiosas por escucharlo.
Bueno, pues resulta que el chico era español. Vivía en Barcelona y se vino a México sólo por seguir a una chica que lleva una relación de 9 años con una persona (un tal Miguel).
Resulta que Miguel es el "musculitos", el típico wey adinerado y, supongo, metrosexual que tiene a su novia, pero le pone el cuerno y que además la trata como calcetín viejo. Pero estos elementos hacen que la chica esté muuuuy enamorada y no lo puede dejar.
Por otro lado, está el español, quien se supone es el alma gemela de la chica y que además es el típico wey que pone su hombro (y supongo que otras cosas) cada vez que Miguel se porta como patán.
Y claro, creo que llevan así como 4 años (la verdad no recuerdo) y el pobre español no puede hacer su vida porque está muy clavado con esta mujer. Él asegura que NUNCA se ha enamorado así y por eso sigue en ese jueguito.
Él estaba nervioso porque al día siguiente la vería para darle fin a todo ese drama ... Después de escuchar toda esa historia sólo nos quedó desearle suerte.
Con esa charla yo me quedé pensando en que puede ser que los hombres también tengan un corazón y sentimientos. Y que seguro a ellos también se los rompen.
Es más, tengo la sospecha de que cuando un wey se enamora, ya valió. Si la chica le corresponde, pues qué felicidad; pero si no, tal vez sufra mucho más de lo que me pueda imaginar, y más si les gustan las verdaderas bitches.
Yo creo que hasta en esas condiciones deben ser más intensos que nosotras.
Yo sí intenseo por casi todo, pero me gusta. Vivo mi vida INTENSAMENTE y tengo la capacidad de ser bipolar, así que un momento puedo estar muy triste, pero después se me pasa.
Finalmente (volviendo al otro tema), tal vez puede ser que estoy en un error. Yo ya no creo en las reglas, pero sí me intriga saber cómo le hacen los weyes para no clavarse.
¿Ese será un remedio para que no te rompan el corazón? o ¿Es necesario que te rompan el corazón?... ¿No podemos saltarnos eso?
Ah, y claro... lección aprendida: Nunca te vayas a otro país sólo para seguir a otra persona (trataré de seguir mi propio consejo).
Es que a veces me pasan cosas tan curiosas que me dan ganas de escribir sobre ello.
Ok, voy a dejar de filosofar por un tiempo y mejor voy a escribir algunas de mis vivencias, las cuales quedarán plasmadas en este gran monstruo del Internet... tal vez después me arrepineta, pero será demasiado tarde.
Ah, y claro, desde luego, por supuesto, que no se me ocurrirá escribir (detalladamente) sobre cosas personales que tenga que ver con amoríos, amantes, disputas, cuestiones laborales específicas y demás. Eso es demasiado peligroso.
Así que empezemos:
Mi vida es muy simple. Hace unos días llegó mi cumpleaños... lo curioso es que ni noté esa transición de pasar de los 26 a los 27.
No tenía el GRAN ánimo de festejarlo, pero sí quería hacer algo. Así que tuvo que ser una celebración moderada con unos cuantos invitados... Bueno, en realidad quería hacer una gran fiesta en alguna casa, pero no sucedió... so, tuve que optar por el plan austero.
Como en toda buena celebración cumpleañera, bebí hasta ponerme feliz y hablar de quien sabe cuántas cosas. Lo bueno es que no suelo ser mala copa.
Bueno, al punto al que quiero llegar es al instante justo después de la fiesta. Cuando llega el momento de pasar a una taquería después de unos buenos tragos.
Llegaron varios de mis amigos, pero muchos se fueron y sólo quedaron tres amigas y yo.
La verdad es que me ha ido de maravilla en el aspecto sentimental y estoy muy enamorada, jaja... NOT. Más bien las cosas han cambiado drásticamente en los últimos meses y estoy en ese proceso de acostumbrarme nuevamente a la soltería (Si leen más pa'atrás seguro encuentran la trágica historia).
Bueno, después de varios tropezones, experimentos y demás, estaba yo con mis amigas hablando de las relaciones. Yo llegué a la conclusión, y ellas coincidieron conmigo, que muchas de las mujeres (seguro habrá la excepción) no estamos hechas para los frees.
Decíamos "¿por qué no podemos ser como los weyes y sólo disfrutar sin involucrarse?" Nos cuestionábamos "¿Cómo le hacen, cuál es su fórmula para salir con quien sea y no debrayarse con eso del 'amor'?".
Qué linda imagen, cuatro chicas en una taquería a las 3 de la mañana hablando de uno de los temas más recurrentes. Lo bueno es que no estábamos pedas (o más bien me parece grave).
La cuestión es que había un chico en la mesa de a lado que nos escuchaba con atención, y de repente sonreía.
Cuando estábamos a punto de irnos, nos detuvo y sólo dijo: "¿les puedo hacer mi comentario?". Claro que nosotras estábamos muy ansiosas por escucharlo.
Bueno, pues resulta que el chico era español. Vivía en Barcelona y se vino a México sólo por seguir a una chica que lleva una relación de 9 años con una persona (un tal Miguel).
Resulta que Miguel es el "musculitos", el típico wey adinerado y, supongo, metrosexual que tiene a su novia, pero le pone el cuerno y que además la trata como calcetín viejo. Pero estos elementos hacen que la chica esté muuuuy enamorada y no lo puede dejar.
Por otro lado, está el español, quien se supone es el alma gemela de la chica y que además es el típico wey que pone su hombro (y supongo que otras cosas) cada vez que Miguel se porta como patán.
Y claro, creo que llevan así como 4 años (la verdad no recuerdo) y el pobre español no puede hacer su vida porque está muy clavado con esta mujer. Él asegura que NUNCA se ha enamorado así y por eso sigue en ese jueguito.
Él estaba nervioso porque al día siguiente la vería para darle fin a todo ese drama ... Después de escuchar toda esa historia sólo nos quedó desearle suerte.
Con esa charla yo me quedé pensando en que puede ser que los hombres también tengan un corazón y sentimientos. Y que seguro a ellos también se los rompen.
Es más, tengo la sospecha de que cuando un wey se enamora, ya valió. Si la chica le corresponde, pues qué felicidad; pero si no, tal vez sufra mucho más de lo que me pueda imaginar, y más si les gustan las verdaderas bitches.
Yo creo que hasta en esas condiciones deben ser más intensos que nosotras.
Yo sí intenseo por casi todo, pero me gusta. Vivo mi vida INTENSAMENTE y tengo la capacidad de ser bipolar, así que un momento puedo estar muy triste, pero después se me pasa.
Finalmente (volviendo al otro tema), tal vez puede ser que estoy en un error. Yo ya no creo en las reglas, pero sí me intriga saber cómo le hacen los weyes para no clavarse.
¿Ese será un remedio para que no te rompan el corazón? o ¿Es necesario que te rompan el corazón?... ¿No podemos saltarnos eso?
Ah, y claro... lección aprendida: Nunca te vayas a otro país sólo para seguir a otra persona (trataré de seguir mi propio consejo).
Suscribirse a:
Entradas (Atom)