jueves, 15 de abril de 2010

La hoja está en blanco...

Llegó el momento en el que mi mente me permite no pensar en nada. No hay futuro ni pasado, sólo este momento.

Pero los recuerdos todavía se mantienen latentes, sólo que no causan ningún efecto, ni positivo ni negativo. Simplemente están presentes como para recordar lo que he vivido.

Entre esos recuerdos está un momento, hace un par de meses, en el que comencé a sentirme mejor, sentí que lo peor ya había pasado, pero lo que no sabía es que más tarde me iba a enfrentar al hecho de tener que tomar decisiones, tal vez de las más difíciles que he tomado.

Todo comenzó en Semana Santa. No le atribuyo ningún poder a esa fecha, sino que simplemente se movieron cosas.

La primera decisión difícil que tuve que tomar, y que durante mucho tiempo había dejado en Stand By con el pretexto de no "encontrar" un tiempo para hacerlo, fue escribirle una carta a mi padre para hacerle saber todo lo que sentía.

Desde hace tiempo tuve la necesidad de enfrentarlo, de decirle que las cosas no estaban bien, de decirle que sus deciciones tuvieron ciertos efectos en la vida de los que lo rodeábamos.

Lo hice sin reproche, solamente exponiendo la situación. Mi intención era sentirme aliviada, y finalmente creo que lo logré. Le pedí que leyera, pusiera atención, asimilara las cosas y que me dejara superar eso.

Después se presentó otra situación. Llevaba creca de 3 meses trabajando en un café. No estaba a gusto, pero de alguna manera sentía que me era útil. Finalmente por una situación (nada agradable) decidí que ya no pertenecía ahí, que ya no era mi tiempo ni mi lugar.

Así como me llegó ese trabajo, lo tuve que soltar. Aunque ahora todavía tengo que tomar la decisión de qué es lo que voy a buscar para mí.

Pero sin duda una de las decisiones más difíciles fue la de terminar con mi novio, con el cual llevaba una relación de 5 años.

Lo más difícil de esto fue que ninguno de los dos dejamos de querernos, sino que simplemente por cuestiones externas era muy difícil seguir en la relación.

Ambos tenemos cosas que arreglar. Ambos tenemos conflictos internos que no nos permitieron seguir con la relación.

Para mí fue difícil aceptarlo, pero sé que esto pasó porque era lo mejor para los dos, y creo que el saber eso me hace tener un poco de tranquilidad, aunque me siento muy triste.

Sin duda él fue una persona muy importante en mi vida, y sé que siempre estará en mi corazón.

Ahora cada uno de los dos tendrá que aprender lo que nos hizo falta juntos. Cada quien por su propia cuenta, aunque yo deseo que pueda solucionar sus problemas y acallar sus demonios.

Por mi parte, la hoja está en blanco.

Parece que no tengo nada, porque durante todo este tiempo me dirigí hacia la ruta equivocada.

Y como me dijo mi hermano: "No tienes nada, pero a la vez tienes todo".

Tal vez ahora tengo todo para empezar a llenar esta hoja en blanco. Aunque en este momento no tengo idea de cómo hacerlo.

Tal vez es el tiempo el que se encargará de poner las cosas en su lugar. Tal vez después de pasar por esta situación pueda al fin tener lo que verdaderamente me corresponde.

Sólo que ahora para mí el tiempo no existe, no tengo expectativas, simplemente quiero tener paz y encontrar la luz.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Sigue Caminando, pero hacia donde Tú quieras.. .no hacia donde el mundo diga... Ghayo

Anónimo dijo...

Ánimo Viri, sin duda la luz, la certeza y la paz son lo más maravilloso a lo que podamos aspirar. Y tú eres de luz, no dudes que vienen cosas buenas, que la vida te abre sus brazos generosos. Abrazo :)

Viri-Landia dijo...

Gracias por sus comentarios.

Justo ahora estoy en el momento de definir cosas.