Debo confesar que tengo cierta inclinación hacia el agnosticismo. Seguro esto es el resultado de haber pasado casi toda mi vida escolar (desde 6to. de primaria hasta la prepa) en una institución religiosa.
Creo que era tanto la insistencia por seguir el credo (rezos al iniciar el día, misas, clases de educación de la fe), que al final lo único que lograron es que yo descubriera que para mí no tenía ningún sentido ni relevancia creer en el catolicismo.
A pesar de ello, la religión, cualquiera que ésta sea, me parece un interesante objeto de estudio. Seguro cada una tiene ideas relevantes que puedes utilizar para reflexionar, pero lo malo es cuando se cae en el fanatismo.
Y precisamente el fenómeno de San Judas Tadeo se trata de fanatismo.
Honestamente nunca he entendido el hecho de rendirle culto a un santo o deidad. Tal vez soy una ignorante, pero la verdad no comprendo en qué consiste el "poder" de un personaje religioso.
Y más cuando se trata de este tipo de deidades. Sé que San Judas es un personaje con mucha fuerza. Lo sé porque vivo muy cerca de su iglesia y el 28 de cada mes me toca ver a sus fanáticos por los alrededores.
Pero la fecha más importante es el 28 de octubre, que es su día. Parece una fiesta nacional. Gente por doquier. Un gran porcentaje de sus seguidores son jóvenes. Sí, esto suena como algo positivo si pensamos que un grupo de jóvenes le rinden culto a un santo, lo cual nos hace pensar que tienen inclicaciones religiosas, que creen en algo, que tienen fe y por ende, deberían de ser muy buenas personas que transitan por el camino del Señor.
Pues no, no es así. He ahí una de las primeras incongruencias del culto a los ídolos religiosos. La mayoría de estos chicos (no todos, pero sí un gran porcentaje) llegan cada 28, con una mano sostienen a su santo y con la otra se monean. Qué bonita imagen. Y no quiero juzgar a nadie, pero ¿qué puedo pensar de alguien que anda por la calle como si nada agarrando la mona?
Esa imagen me causa un poco de tristeza y me pregunto ¿qué sentido les da a sus vidas creer en San Judas Tadeo? ¿Por qué le rinden culto?
Y en serio, quisiera yo saber. ¿Por qupé algunas personas encuentran satisfacción en este tipo de creencias? ¿Verdaderamente rezarle a la Virgen, a Dios, Jesús, o cualquier otro santo va a solucionar los problemas? ¿Hay milagros de este tipo?
Yo no creo que tu vida va a ser mejor o se te va a cumplir tu milagrito sólo por rezarle al santo. Más bien tu vida puede cambiar cuando quieres que cambie.
¿Poner a San Judas de cabeza para que te caiga un hombre? Jaja, no lo creo.
Ah, y también existen las típicas promesas, en la que tú pides algo y a cambio te comprometes a irte de rodillas a la Basílica, o cosas similares.
No me malentiendan. No me burlo de esto, ni mucho menos. Simplemente no le encuentro sentido. Creo más en el poder que tiene uno mismo para cambiar las cosas. Creo más en lo que traemos dentro, el alma. Eso se puede sentir.
Pero eso sí.... me parece insufrible el 28 de cada mes, y más cuando es octubre. La zona se vuelve un caos. Mientras estoy encerrada en mi casa no pasa nada. Pero justo hoy tuve que tomar el metro. La multitud estaba en la entrada. La gente transitaba con sus santos. Ellos muy felices festejando a su deidad, mientras yo sólo quería entrar al metro y llegar a mi destino.
La verbena popular.
Pero bueno, creo que ver este tipo de cosas me sirven para darme cuenta que el mundo ya está muy loco y desgastado. Los falsos ídolos prevalecen ante cualquier situación.
Las cosas verdaderas parecen carecer de importancia.
Y precisamente hoy tuve una experiencia verdadera. Después de librar el caos religioso, caminé sobre Reforma. Disfruté de mi propia compañía. Vi un poco de la exposición de Alebrijes.
Y en mi mente, se apoderaba la tranquilidad. Disfuté el tenue soplo del viento... de ese que no incomoda, que no es demasiado frío y que te hace suspirar.
No sé en qué estado estaba yo en ese momento, pero hasta disfruté ver al Ángel iluminado.
Y para terminar el recorrido, me pasó una de esas cosas que son curiosas.
Se acercaron un chico y una chica. Me preguntaron si podían aplicarme una especie de encuesta. Les dije que sí (generalmente cuando alguien me pide que les conteste encuestas digo que sí, siempre y cuando no tenga prisa).
Su encuesta fue bastante singular. Y seguro no traía cara de bitch, porque si no, no se hubieran acercado, ja.
Me pregunta la chica: ¿Eres feliz?
Yo: Sí (curiosamente en este momento me siento feliz y sin una razón específica)
Después el chico me preguntó: ¿Qué es para ti el amor?
Y bueno, para mí el amor es algo indescriptible. No me gusta encasillar ese concepto, porque justo no me parece una simple palabra. El amor no es sólo ese sentimiento que puedes tener hacia algo o alguien. De verdad que me cuesta trabajo definirlo. Me es más fácil sentirlo.
La siguiente pregunta fue algo como: ¿crees que necesitas de alguien para vivir o puedes prescindir de ello?
Ja, en ese momento pensé ¿de qué se trata esto?, porque justo he llegado al punto en el que siento que nadie tiene por qué necesitar de otra persona.
Y para terminar me pidieron un abrazo. Confieso que yo suelo ser muy grinch para este tipo de cosas. No me gusta que invadan mi espacio vital y evito el contacto físico con los desconocidos (ja, incluso hasta con la gente que conozco). Pero en ese momento me dejé llevar, acepté un abrazo. Digo ¿por qué no?
Y justo este es mi punto. Esto es en lo que sí creo. En todo lo que ocurrió después de ver el caos que genera lo de San Judas.
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