Una vez más le voy a cambiar el giro a este blog.
Es que a veces me pasan cosas tan curiosas que me dan ganas de escribir sobre ello.
Ok, voy a dejar de filosofar por un tiempo y mejor voy a escribir algunas de mis vivencias, las cuales quedarán plasmadas en este gran monstruo del Internet... tal vez después me arrepineta, pero será demasiado tarde.
Ah, y claro, desde luego, por supuesto, que no se me ocurrirá escribir (detalladamente) sobre cosas personales que tenga que ver con amoríos, amantes, disputas, cuestiones laborales específicas y demás. Eso es demasiado peligroso.
Así que empezemos:
Mi vida es muy simple. Hace unos días llegó mi cumpleaños... lo curioso es que ni noté esa transición de pasar de los 26 a los 27.
No tenía el GRAN ánimo de festejarlo, pero sí quería hacer algo. Así que tuvo que ser una celebración moderada con unos cuantos invitados... Bueno, en realidad quería hacer una gran fiesta en alguna casa, pero no sucedió... so, tuve que optar por el plan austero.
Como en toda buena celebración cumpleañera, bebí hasta ponerme feliz y hablar de quien sabe cuántas cosas. Lo bueno es que no suelo ser mala copa.
Bueno, al punto al que quiero llegar es al instante justo después de la fiesta. Cuando llega el momento de pasar a una taquería después de unos buenos tragos.
Llegaron varios de mis amigos, pero muchos se fueron y sólo quedaron tres amigas y yo.
La verdad es que me ha ido de maravilla en el aspecto sentimental y estoy muy enamorada, jaja... NOT. Más bien las cosas han cambiado drásticamente en los últimos meses y estoy en ese proceso de acostumbrarme nuevamente a la soltería (Si leen más pa'atrás seguro encuentran la trágica historia).
Bueno, después de varios tropezones, experimentos y demás, estaba yo con mis amigas hablando de las relaciones. Yo llegué a la conclusión, y ellas coincidieron conmigo, que muchas de las mujeres (seguro habrá la excepción) no estamos hechas para los frees.
Decíamos "¿por qué no podemos ser como los weyes y sólo disfrutar sin involucrarse?" Nos cuestionábamos "¿Cómo le hacen, cuál es su fórmula para salir con quien sea y no debrayarse con eso del 'amor'?".
Qué linda imagen, cuatro chicas en una taquería a las 3 de la mañana hablando de uno de los temas más recurrentes. Lo bueno es que no estábamos pedas (o más bien me parece grave).
La cuestión es que había un chico en la mesa de a lado que nos escuchaba con atención, y de repente sonreía.
Cuando estábamos a punto de irnos, nos detuvo y sólo dijo: "¿les puedo hacer mi comentario?". Claro que nosotras estábamos muy ansiosas por escucharlo.
Bueno, pues resulta que el chico era español. Vivía en Barcelona y se vino a México sólo por seguir a una chica que lleva una relación de 9 años con una persona (un tal Miguel).
Resulta que Miguel es el "musculitos", el típico wey adinerado y, supongo, metrosexual que tiene a su novia, pero le pone el cuerno y que además la trata como calcetín viejo. Pero estos elementos hacen que la chica esté muuuuy enamorada y no lo puede dejar.
Por otro lado, está el español, quien se supone es el alma gemela de la chica y que además es el típico wey que pone su hombro (y supongo que otras cosas) cada vez que Miguel se porta como patán.
Y claro, creo que llevan así como 4 años (la verdad no recuerdo) y el pobre español no puede hacer su vida porque está muy clavado con esta mujer. Él asegura que NUNCA se ha enamorado así y por eso sigue en ese jueguito.
Él estaba nervioso porque al día siguiente la vería para darle fin a todo ese drama ... Después de escuchar toda esa historia sólo nos quedó desearle suerte.
Con esa charla yo me quedé pensando en que puede ser que los hombres también tengan un corazón y sentimientos. Y que seguro a ellos también se los rompen.
Es más, tengo la sospecha de que cuando un wey se enamora, ya valió. Si la chica le corresponde, pues qué felicidad; pero si no, tal vez sufra mucho más de lo que me pueda imaginar, y más si les gustan las verdaderas bitches.
Yo creo que hasta en esas condiciones deben ser más intensos que nosotras.
Yo sí intenseo por casi todo, pero me gusta. Vivo mi vida INTENSAMENTE y tengo la capacidad de ser bipolar, así que un momento puedo estar muy triste, pero después se me pasa.
Finalmente (volviendo al otro tema), tal vez puede ser que estoy en un error. Yo ya no creo en las reglas, pero sí me intriga saber cómo le hacen los weyes para no clavarse.
¿Ese será un remedio para que no te rompan el corazón? o ¿Es necesario que te rompan el corazón?... ¿No podemos saltarnos eso?
Ah, y claro... lección aprendida: Nunca te vayas a otro país sólo para seguir a otra persona (trataré de seguir mi propio consejo).
2 comentarios:
Como te mencionaba en TW, le das al clavo. Los hombres también nos enamoramos, y si, los habemos quienes vamos con la fruta más prohibida de todas... las bitches que bien mencionas.
La creencia común es que son las mujeres las que sacrifican por amor. Pero siendo brutalmente honesto, ¿qué sacrifican? ¿Tiempo, relaciones, etc? Un hombre cuando se enamora, TODO le es secundario, trabajo, familia, amistades, intereses, TODO. Y es capaz de perderlo TODO por un amor. Si es afortunado ella sería digna y a la altura de ese amor sin paralelo. Pero si, como me sucedió a mí, eso no es suficiente o ella juega con eso. ESO puede destruir a un hombre. Por completo.
Ahora, de lo otro.... es mucho más sencillo de lo que parece. Los hombres sabemos reconocer y distinguir claramente entre lujuria y amor. Esto es, sabemos distinguir y separar claramente, entre calentura y sentimientos. ¿Cómo? Sabemos que la calentura es pasajera, SIN CONSECUENCIA. Esa es la esencia de lugares como los tables o peores congales. Ahi es la fantasía. Y como toda fantasía, NO ES REAL.
Por otro lado, invertirle emocionalmente, ESO lo reservamos solo para personas especiales a nosotros, como una novia, una esposa o un affaire.
¿Para qué decirle a un teibolera o al one-night-stand tus proyectos de vida o acerca de la relación con tu familia, por ejemplo, si no tiene consecuencia alguna? Es alguien que quizá jamás vuelvas a ver. No tiene caso ni sentido compartir eso.
Terminaré diciendo que como hombre le tengo más miedo a la persona que se va a comer diario con mi novia/esposa/mujer/significant other que al stripper o al wey con quien se acoston en una noche de copas, una noche loca. ¿Porque? Porque sé que no pasa de un error de juicio, mientras el primero tiene el chance de compartir cosas que deberían ser solo para mi.
Interesante comentario.
Creo que sí es muy real.
Igual, puede ser que generalmente lo que nos pasa a las mujeres es que nos dejamos llevar y pensamos que estamos enamoradas.
Yo confieso que me han roto el corazón, pero no siento que haya estado brutalmente enamorada. Al menos no como a ti te pasó.
Pero por alguna extraña razón, creo que cuando un hombre se enamora, sí hace eso que tú dices. Como que lo vive más intenso. O no sé.
La verdad yo no he sentido un amor de ese tipo, tendría que experimentarlo para poder opinar mejor.
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