lunes, 11 de octubre de 2010

¿Por qué elegí la defensa animal? Y todo lo que hay detrás de

A veces me pregunto ¿por qué demonios estoy en esto de la defensa animal?

Bueno, para empezar, yo tengo la impresión de que esto es el tipo de cosas que se traen de nacimiento.

Lo digo porque yo recuerdo que desde mi niñez tenía un interés hacia los animales... definitivamente no es algo que surgió recientemente, ni que adopté por seguir algun tipo de moda.

No, no... Siempre me gustaron los animales. Sólo que cuando era niña mi amor estaba mal canalizado. Confieso que era la típica "Elvira"(Looney Tunes), ja, tenía un perrito french poddle que cuando me veía, se escondía.

Y, claro, de niña tuve perros, tortugas, hámster, ratones, ranas, pollitos, pájaros, gatos, peces, y creo que ya.

La cuestión es que recuerdo que en mi infancia soñaba con ser veterinaria para curar a los animales (pero creo que lo mío no es el quirófano, ni esas cosas), o bióloga marina porque quería salvar a las ballenas (creo que me tocó vivir justo la época en que Greenpeace se dedicaba a salvar ballenas).

Pero bueno, después de esa época, cuando crecí, se me olvidó un poco esa cuestión. Finalmente terminé estudiando periodismo, ja.

El interés hacia las cuestiones animaleras regresó justo cuando estaba por terminar la carrera, creo que fue en el último año.

Recuerdo que me desvelaba viendo Animal Planet, programas sobre refugios de perros, rescates, policía animal, etc... Fue ahí que me pregunté ¿esas cosas existirán aquí en México? ¿Habrá refugios de ese tipo?

Honestamente, en ese entonces, ignoraba muchos de los problemas que enfrentan los animales en este país. Poco sabía de la gravedad de los perros callejeros, del maltrato animal, de la violencia, de la explotación, del comercio desmedido de fauna silvestre, etc, etc.

Esa dosis de programación nocturna tuvo un efecto positivo en mí. Por esas fechas yo ya tenía que elegir el tema de mi tesis de titulación, y se me ocurrió que podría hacerlo sobre la situación de animales de compañía (o sea, perros y gatos) que viven en nuestra hermosa ciudad de la esperanza.

Así fue como comenzó todo. Una cosa me llevó a otra y por eso ahora soy voluntaria de Gepda.

Cuando empecé mi tesis (en realidad fue un Gran Reportaje), no tenía ni la menor idea del panorama. Me acerqué a varias asociaciones. Fueron dos años de trabajo (es laborioso hacer una tesis porque hubo momentos en que todo avanzaba muy lento).

En ese proceso me involucré más con la causa. Me di cuenta de que la situación era más grave de lo qe podría imaginar. De todas formas yo siempre había sentido un afecto especial por los animales, una minoría que no tiene voz ni voto. Creo que de alguna manera me identifico con ellos y por eso me llega tanto este tema. La historia de abandono es clave.

Ése fue mi primer acercamiento con las asociaciones. Después, hice un reportaje para la Chilango sobre el tráfico de especies silvestres (hasta ese entonces yo todavía no estaba en Gepda). De todas las asociaciones que conocía, sólo una atendía fauna silvestre, ya que la mayoría sólo se van por perros y gatos.

Después de hacer ese trabajo de investigación, me convencí de que eran demasiadas injusticias como para quedarme con los brazos cruzados. Estaba yo realmente indignada, así que canalicé mi amor animal y energía hacia acciones que generaran un pequeño cambio, aunque sea mínimo.

Definitivamente elegí a Gepda porque era la asociación que más se acercaba a mis propios ideales, además de que creo en lo que hacen.

El panorama de las asociaciones en México es muy difícil. No voy a mencionar nombres porque ni los sé (y además sería estúpido hacerlo), pero de verdad que hay mucha gente loca en esta causa.

Por eso luego la gente tiene la impresión de que las protectoras son señoras (ya mayorcitas) que son argüenderas, y que nada más se dedican a recoger animalitos, que tienen enemil gatos y perros, y que son solteronas.

No señores, ésa no es la realidad. Hay mucha gente joven en esta causa y que sí tiene ganas de generar el cambio.

Aunque lamentablemente somos mucho más mujeres que hombres. Eso es verdaderamente triste porque debería ser parejo. Que alguien me explique ¿por qué a los hombres no les interesa tanto el bienestar animal? De verdad, sí se nota la diferencia... y además, de los pocos hombres que participan en la causa, la mayoría son gays.

Y bueno, también es triste ver cómo es que algunas personas pierden la razón por la que hacen esto. Entonces de repente cuando te das cuenta, la defensa animal se vuelve un lugar común de protagonismos en los que todos quieren el reconocimiento, en el que la lucha de egos gana, en el que las asociaciones pelean entre sí por llevarse el mejor papel, en el que los animales pasan a segundo plano.

De verdad que sí me he topado con gente así. Y qué feo lo que voy a decir, pero me ha tocado ver a esas señoras argüenderas que nada más la arman de pedo sin solucionar nada.

Lo más triste es que no se dan cuenta que sus actitudes manchan el verdadero sentido por el que iniciaron eso.

Al menos creo que tanto para mí, como para la gente con quien convivo en Gepda, lo más importante siempre es el bienestar del animal.

A mí me vale madres quién se lleve la medalla, o sea, está chido que te reconozcan lo que haces, pero eso es lo de menos. Me da más satisfacción saber que se puede cambiar la situación de los animales.

Pero luego son tan territoriales algunas personas, que se les olvida eso. Agh, es más, de pensar en eso hasta me da coraje.

Con decirles que luego hay protectoras que se pelean porque llega gente de Gepda (u otras asociaciones) a promover a sus rescatados al mismo lugar donde están ellos (y eso que me refiero a la vía pública).

Yo lo que pienso es... Ok, finalmente estamos buscando lo mismo. Promover la adopción de perros rescatados de la calle o de alguna situación de violencia. Ellos son los más importante, no las personas.

Ahhh, y suspiro. Tal vez el día que las protectoras dejen de lado su ego, la causa por la defensa animal será verdaderamente grande y es en ese momento cuando se podrá crear un gran cambio.

Mientras tanto, cada quien aportará lo que puede y el avance será muy lento y a pequeños pasos.

Y bueno, todo este post vino a causa de que el sábado estuve en un programa de radio por internet donde me invitaron para hablar del trabajo que hacemos en Gepda.

Sí, no lo voy a negar, me gusta que Gepda cobre fuerza, pero creo que no es una cuestión de ego, sino de creer que haces bien las cosas y que ello tome importancia para que más gente se comprometa con la causa.

Ahora, sólo falta que más hombres se unan a las filas del activismo por los derechos de los animales.

Basta de ver sólo a mujeres. Ah, y se equivocan si creen que esto se trara de "recoger animalitos de la calle". No, para nada. Me cae que se necesitan muchas agallas para entrarle a esto. No es cualquier cosa.

1 comentario:

Anónimo dijo...

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